miércoles, 31 de diciembre de 2008

Burbujas agridulces


No quería acabar el año sin escribir.

Recibir el año nuevo es una de mis celebraciones favoritas. Comenzar de cero me parece una maravilla y una oportunidad inigualable. Es el momento de iniciar (que bonita palabra) cualquier cosa. Este año fue un poco agridulce, pero aleccionador. Me di cuenta de lo feliz que soy cuando la palabra escrita se vuelve mi forma de contacto. Aprendí que eso de ser atleta requiere de algo más que la intención y que mi intolerancia es el resultado de muchos años de esfuerzo.

Extrañé a los que están en otras latitudes y disfruté con lo que andan por este meridiano. Lloré, me reí como loca, trabajé sin parar y me detuve cuando menos lo esperaba.

Jugué harto rock band (ya juego en medium y pronto lo haré en freaking hard) corrí dos medio maratones (ya viene mi primer maratón) Escuché a REM en vivo (que gran concierto) seguí experimentando con los postres, pero en la gastronomía no tengo nada de suerte, ni habilidad, ni mucho menos sazón. 

El 2008 se acaba hoy (no me gustan los años pares, es una tontería lo sé...pero me dan desconfianza)  así que espero que el 2009 sea más divertido, con las mismas complicaciones que le dan sabor a la existencia y con la gente querida cerca.

Disfruten la nochevieja, coman, beban, canten, bailen y cuando estén comiendo sus uvas... No se traguen las semillas (matachistes) pidan cuanto deseo tengan pendiente, ya que si no se cumple tenemos muchos años para seguir intentándolo.

Salud!!!

PD. Muchas de las mejores y peores cosas de mi vida sucedieron en la noche vieja. Por eso la disfruto tanto, además me gustan mucho la burbujitas del champagne (que fresa... Pero me da "el fijo" observándolas) El postre lo fui a comprar, prometo no volver a provocar malestar estomacal o síntomas de envenenamiento por panqué, pastel o flan.

viernes, 19 de diciembre de 2008

Frasquito de luciérnagas

Es ocioso seguir hablando de lo que el viento se llevó. Pero leyendo todos los papeles que firmé el día de hoy (hasta estampé huellas digitales junto a mi rúbrica) y con la plena conciencia de que estaba oficialmente divorciada de un trabajo en el que me la pasé los últimos 4 años con 11 meses (2161 días laborados de acuerdo al reporte que me entregó administración) de ahora en adelante doy por terminado el asunto y me entrego a la ficción.
Hace unos días volé papalotes, comí tamarindos y hablé con un grillo. Salté el arco iris y tomé prestada la luna. 

Los ciudadanos se preguntaban si devolvería el astro a su lugar. Sabían que estaba en buenas manos, sin embargo extrañaban que apareciera cada noche a iluminar sus tardes invernales. La nostalgia los llevó a escribirme la siguiente carta:

Estimada señorita

Mucho le agradeceremos devolver cuanto antes nuestro amado satélite, conocemos la pérdida que ha sufrido y hemos sido comprensivos. Sin reclamo, intimidación o costo alguno hemos permitido que se llevase la luna. 

Sabemos que pronto recuperará el brillo perdido, para eso hemos contratado a profesionales atrapa-luciérnagas que harán un canje con usted antes de que la tarde del día de mañana caiga.

Atentamente

H. Consejo de ciudadanos

--o--o--o--

A las 5 de la tarde de hoy, devolví la luna. Regresé a casa por el camino largo y liberé a los bichitos luminosos que revoloteban dentro del frasco del intercambio. Ya no necesitaba fuentes artificiales de luz. Me había vuelto fluorescente. 

--o--o--o--

lunes, 8 de diciembre de 2008

Jugo de malandrina

Desde el episodio de bronconeumonía, la doctora me recetó unas ampolletas que tengo que tomar en ayunas con jugo de naranja. Ese ha sido el motivo para alterar mi camino habitual y desviarme hasta donde hay varios puestos de comida. “La tía” es la única que vende jugos en esa avenida de fritangas y comercio informal que está frente a la gasolinera.

Como llevo una semana de religioso peregrinaje hasta su laminado expendio, hoy por la mañana me dijo decidida:

-¡chamaca! (casí le doy un beso por lo de chamaca) hay que variarle, pa’ que suban las defensas. Hoy le sirvo uno de malandrina ¿cómo ve?

Quisé hacerme la graciosa y le dije:
-No conozco esa fruta, pero igual sabe rico.

“La tía” contestó:
-Así le dicen mis nietos…

Además, tiene carita de que le gusta más el jugo de malandrina que el de mandarina-

Sigo pensando ¿qué quiso decir?

martes, 2 de diciembre de 2008

Caminando por el lado salvaje

Los que han leído este blog, saben de mi obsesión-compulsión hacía la lectura. En general tengo la extraña costumbre de seguirme derecho y devorar la obra completa del autor que logra atrapar mi atención. Esta vez sucedió con el sueco Henning Mankell (algo pasa con lo proveniente de ese país, soy fan de siempre del cine hecho en aquellos confines, recientemente de la música de The Hives y ahora literatura)

He leído casí toda la saga del detective Wallander (solo me faltan Antes de que hiele y Zapatos italianos) Este héroe solitario y en decadencia me ha hecho pasar entretenidas tardes de invierno. Es curioso, siempre leo obras negras o enigmas criminales hacia finales del año (debe ser el clima y mi actitud de Grinch en la abrumadora época navideña)

Leyendo el País, me enteré de que Mankell acaba de publicar un libro llamado El Chino. Una novela que a decir de su argumento sigue con la intención de restablecer el equilibrio en un mundo trastornado por el mal. Ahora el papel protagónico lo lleva una mujer y parece que la perspectiva se vuelve más global, de enfado con la situación del mundo (mientras escribo esto suena la peculiar voz de Lou Reed en el umbral de mis tímpanos: Doo, doo, doo, doo, doo, doo, doo, doo…. She says, hey babe, take a walk on the wild side)

Bueno, creo que la ansiedad me está alcanzando, espero que esta novela llegue pronto a México (en España la publicó Tusquets y cuesta 20 euros, habrá que ahorrar seguro aquí la dejaran caer en unos 250 o 300 pesos)

Creo que la gran virtud de Mankell es saber narrar. Tiene ese toque de contador de cuentos que es dificil de encontrar. De los escritores vivos que he leído, Henning Mankell ha sido un gran hallazgo. Cuando recuerdo la lectura de Asesinos sin rostro, La pista falsa o Los perros de Riga, más que el acto de leer a solas, tengo la sensación de que alguién, me los ha leído.

PD. Tengo antojo de tamal de chipilín, tascalate y de las hojuelas que hace mi abuelita por estas fechas, espero que pueda darme una vuelta por el pueblo. Quiero ir en enero (que bajen las tarifas y pase el alboroto de fin de año) para la alcanzar la fiesta grande de Chiapa de Corzo, me entusiasma más la idea de ir bailando entre parachicos y chiapanecas, gritando “Viva el señor de esquipulas” y prenderle una velita a uno de mis santos favoritos: San Sebastián Mártir.

lunes, 1 de diciembre de 2008

Alucinaciones por Dr. Pepper

Nunca he sido fanática del refresco de cola. Pero recuerdo que en algún momento de mi infancia probé la famosa (hoy descontinuada) cherry cola. Esa rara mezcla de cereza con cola se convirtió en el sabor de mi primera década. Con el tiempo deje de tenerle cariño a las gaseosas y he adoptado el gusto por bebidas de diversos tipos, sabores y graduaciones.

El viernes por la tarde recuperé el sentido del gusto y con tal de olvidar el sabor del jarabe que me recetaron, decidí recurrir a la máquina expendedora de chucherias. Ahí, con moneda en mano, descubrí que había latas de Dr. Pepper (juro que tiene el “taste” de la vieja cherry cola) por suerte esta vez la máquina funciono bien y recibí mi lata.

Ya frente a la computadora, sorbito a sorbito iba acabando con el contenido de la misma. Acababa de comer y estaba leyendo una investigación sobre la mujer en la guerra cristera. No sé si fue el jarabe mezclado con el Dr. Pepper o lo intenso de la lectura, que de repente dí un pestañazo profundo.

Fade a blancos o una bruma clichetera que indica sueño efimero:
Axl Rose frente a mi escritorio, explicándome los motivos del retraso de su último disco. Justificando que la esencia de Guns se mantiene a pesar de ser él, el único miembro original.
Lo primero que le dije fue: Si se tandan un poco más. China habría abandonado cualquier práctica comunista y el título del disco habría perdido su chiste.
Rose hizo una mueca.
El último cabeceo fue tan intenso que me desperté, tomé mi último trago y tiré la lata.

Dos días después escuche el sencillo en Radio Ibero. Decepción total, que ganas de echar a perder, tiempo, dinero y el buen nombre de una banda que tuvo sus aportaciones en alguna época.

Dato inútil: El lanzamiento del disco fue pospuesto tantas veces que la compañía de refrescos Dr. Pepper prometió una lata de su bebida gaseosa a cada uno de los habitantes de EE.UU. si éste salía en 2008. Ahora si que va a estar en chino cumplir.

jueves, 27 de noviembre de 2008

Un ruido en…Los pulmones

Tenía el firme proposito de no dedicar mucho tiempo al mal que me aqueja (pero luego caí en cuenta que todo lo que había vivido esta desafortunada semana tenía que ver con eso) Técnicamente es una inflamación en la parte baja de las vías respiratorias debido a una infección (la doctora agregó: Provocado por resfrios mal cuidados, influenza y exposición a cambios bruscos de temperatura que crean el ambiente ideal para las bacterias, bla, bla, bla…)

Después de abandonar el hospital, con los brazos rebosantes de tabletas, inyecciones y prescripciones médicas que incluía todo lo que rimara con Bencipenicilina. Llegué a mi casa (aun sin poder respirar por la nariz, pero con la promesa de hacerlo pronto)

Mi ánimo estaba por los suelos, intenté leer, ver TV o acercarme a la computadora para enterarme de lo que sucedía en el mundo. Todo intento fue en vano, así que resignada, agotada por la tos y con una verdadera e inusual falta de apetito (esto nunca sucede, me sentía de la fregada) me fui a dormir.

Los primeros tres días (fin de semana y lunes) perdí la conciencia, las pildoritas (me tumbaron) no supe de mi hasta muy entrada la tarde. El segundo día (martes), mi pecho hacía un ruido menos extraño que los del fin de semana, la nariz se veía menos roja, seguía sensible a la luz y la tos de perro no cedía. Ayer por fin pude leer. Un cuento, uno chiquito:

La Tortuga y Aquiles

Por fin, según el cable, la semana pasada la tortuga llegó a la meta.

En rueda de prensa declaró modestamente que siempre temió perder, pues su contrincante le pisó todo el tiempo los talones.

En efecto, una diezmiltrillonésima de segundo después, como una flecha y maldiciendo a Zenón de Elea, llegó Aquiles

FIN

Augusto Monterroso.

Lo que me perdí por estar baja de defensas:

No he corrido (necesito endorfinas) y tengo autorizado regresar a las andadas hasta la próxima semana.

El concierto de The Hives (rock, punk sueco* que quien sabe cuando vuelva a México) Regalé los boletos: Bernie ojalá te la hayas pasado bomba.

No he podido ver Quemese después de leerse de los hermanos Coen. Por favor aguantenla en cartelera, quiero verla en el cine.

No he jugado Rock Band (Noooooooooooooooooooooooo)

No puedo (ni debo) beber.
Tengo un antojo por el cual mataría: Un Cosmopolitan.
*Gracias Juan

viernes, 21 de noviembre de 2008

Acerca de lo letal que resulta la falta de imaginación y salud

Las imágenes que me rodean se tornan repetitivas.
Los sonidos se convierten en ruido.
La voz de la gente se transforma en un murmullo molesto.
El reflejo del sol no alcanza a llegar.
Un viento hostil me pega de frente.

Hoy me arde la garganta, siento frío.
Pañuelos, antibióticos y agua vitaminada inundan mi escritorio.

De repente ha llegado una carta, con fotos.
Mi horizonte cambia, ahora percibo una mezcla de mar y amistad que confirma mis sopechas:

La ardilla se llena de energía y vuelve a imaginar.

Fotos: Suku Mejía

miércoles, 19 de noviembre de 2008

I feel fine

- Ya parececes virgen de Copoya*, tanta celebración no le hace bien a nadie.

Esa fue la felicitación que vía telefónica, recibí de mi abuelita Celia.

Otras veces la sola idea de cumplir años y no haber alcanzado tal o cual objetivo me deprimía. Hoy entiendo que la vida es así y hay que armarse de valor. Mi cumpleaños fue el lunes, sin embargo vengo celebrándolo desde la semana pasada. Llegó el broche de oro y sin una pizca de tristeza. Ayer canté, salté, bailé, grité y me conmoví con una poderosa voz: La de Michael Stipe.

No les voy a hacer una reseña del concierto(hoy publicaron muchas) de hecho no tengo muy claro lo que sentí, pero se sintió muy bien. Que manera de tocar en vivo.
Ya me volé algunos pasitos del ecléctico baile de ayer,
si me ven bailando de es forma, aclaro que no es un ataque.
Es el estilo Stipe
Living well is the best revenge.
Ahí caí en cuenta de que los estaba viendo en vivo.
Everybody Hurts.
Episodio de lágrimas I.
The One I love.
Estaba muy emocionada.
Hollow man.
Episodio de lágrimas II, es mi letra favorita.
Fall on me.
La euforia se había apoderado de mi.
It's the end of the world as we know it.
En ese momento, ya me habían perdido.
Supernatural Superserious.
Afónica, pero seguía cante que cante y baile que baile.
The man on the moon.
Cerró el conciento, la gira y de las celebraciones oficiales de mi cumple.

¿Tienen alguna pregunta?
*Las Vírgenes de Copoya son custodiadas desde hace muchos años en la iglesia del poblado rural de Copoya, ahora unido a Tuxtla Gutiérrez. La fiesta consiste en una peregrinación que durante varias semanas recorre diferentes zonas de la ciudad y termina con el regreso de las imágenes a su templo. Estas peregrinaciones se llaman subidas y bajadas. Son fiestas zoques muy singulares y llenas de sincretismo.

jueves, 13 de noviembre de 2008

Oficios con beneficios

Ayer por la tarde me dí el lujo de tomar una siesta en mi sagrada casita, sin embargo me despertó un ruido estridente acompañado de un olor particular. Camotes y platanos asados. No es albur, es tradición gastronómica andante. Muy mexicana y particularmente escandalosa.

Me asomé a la ventana con emociones encontradas. Pocas veces puedo echar un sueñito, pero después del sobresalto apareció el antojo.

Me debatía entre acostarme de nuevo o bajar en pantuflas por un platanito asado. Pensé un rato, me dió el fijo (que consiste en perder la mirada y la conciencia durante algunos segundos mientras se contempla algo) Recordé cuando mi abuela América nos ofrecía una abundante porción de platanitos con crema de Ocosingo, café de la olla y frijoles refritos (extraña combinación, con un sabor poderoso) aquellas eran las cenas comunes en la cañada de la selva.

Volví a pensar, me tallé los ojos y no quise decepcionarme. Me acosté de nuevo, el olor se mantuvo durante unos minutos más. Traté de recuperar el sueño, no pude. Me senté frente al televisor apagado y pensé en el vendedor, en como sería su vida, en lo difícil que debía ser vender ese tipo de productos en una ciudad como esta. Sonó el silbido, pero ahora se alejaba, una mezcla de rumor citadino acabó por mitigar el rastro. Pronto todo fue calma.

Volví a divagar. Regresé al personaje, imaginé que aun tenía clientes y por eso seguía su ronda por las calles. Poca pero selecta clientela que probablemente es la misma que aun está pendiente del afilador o que espera pacientemente al zapatero, para dejar en sus manos la renovación de un par de zapatos que pueden seguir andando.

Extraño al vendedor de nieves con sus campanitas, al señor de las manzanas acarameladas, la viejita con su canasta llena de pan de elote y los algodones de azúcar a domicilio.
Seguramente ya me habría dado un coma diabético, pero un buen menjurje de la Botica “ La Fraternidad” me habría salvado.

PD. La Fraternidad es el nombre la antigua Botica del Dr. Belisario Dominguez, que aun se puede ver en la Casa-Museo localizada en el municipio de Comitán, Chiapas.

miércoles, 12 de noviembre de 2008

El destino llamando

Caminando rumbo a la oficina descubrí que Destiny Calling de James me pone de muy buen humor. El mundo a mi alrededor tenía un dejo de irritación, congestionamiento y prisa. A pesar de eso y gracias a mi campo de fuerza musical creo que mi camino resulta menos incierto.

Últimamente me he reunido con amigos a los que quiero y admiro mucho. La mayor parte de ellos están luchando por sacar adelante sus proyectos personales (entiendase aquellas ideas que raras veces puede ser financiadas, ya sea por cuestiones filosóficas, causales o prácticas) Me refiero al sueño original de cualquier creador (suena mamón, pero creo que eso lo define bien) y la búsqueda constante del sueño guajiro: Hacer lo que le gusta y que te paguen por ello.

Desgracidamente muchos son los convocados y pocos los afortunados. Pero me da gusto saber que soy parte de diversas luchas. Me siento orgullosa y agradecida de pertenecer a singulares equipos de trabajo. Ha costado y sigue costando mucho pasar del dicho al hecho. Superar la frustación y seguir adelante a pesar de las carencias.

Esta es una entrada esperanzadora, ayer vi que si es posible que el papel se convierta en imágenes entrañables, me emocioné. Más allá del culto al ego, el afán de permanecia y el reconocimento (cosas que conciente o inconcientemente deseamos)

Se que esto apenas comienza y me da gusto por todos lo que nos desvelamos reescribiendo, por aquellos que multiplican sus trazos, por los que convierten una simple computadora en la mesa de montaje que le da coherencia a un discurso. Por el poco valorado trabajo de producción y por todos aquellos que confían hasta en el peor momento.

PD. Es hora de abrir lo ojos. No importa que los sueños sean eso que se acaba cuando nos despertamos.

martes, 11 de noviembre de 2008

Música, música, músicaaaaaaaaaa

Lo reconozco, he tenido muy abandonado este blog. Puedo echarle la culpa al intenso ritmo de trabajo que alcanzo en los últimos meses del año, pero la verdadera causa ha sido mi primer regalo de cumpleaños.

Cuando el Rock Band llegó a casa todo cambió.
Imaginé que después de unas cuantas rolas, el encanto habría terminado.
Que equivocada estaba.
Ahora cada noche corro a la casa y conecto la batería, cuando me siento valiente la guitarra y si de plano llego cansada nada más saco el micrófono y me pongo a cantar.

Es una de esas extrañas maravillas de la tecnología. Si tocas mal, la rola suena desastroza. Pero si tienes el talento o la cooordinación suficiente, pronto surge la rock star.

Soy súper desafinada, pero me divierto horrores (primero soy Kurt Cobain y a los 3 minutos me convierto en Karen O) la guitarra es una catástrofe. Sin embargo creo que he descubierto mi verdadera vocación: La batería.

PD. Juan, creo que tu peor pesadilla se ha hecho realidad, pronto estaré interesada en abandonar los juguetes y tocar una de verdad. ¿Adivina quién será mi maestro?

viernes, 31 de octubre de 2008

Todo es ocasión de reunirse

Sobra decir que la muerte es la protagonista, al menos estos días. En Chiapas no había “jalowin”. Celebrar a tus muertos era parecido a la cena de navidad, con dulces, flores y harto pan. La familia se reunía en torno a las tumbas de los bisabuelos, la noche se convertía en día con cientos de cirios y velas que iluminaban los andadores.

Días antes de Todosanto (2 de noviembre) hacíamos la ofrenda en casa de mi tio Omar, primero para la abuelita Florida y años después para el abuelito Antonio. De niña me daba miedo pasar las noches en el panteón del pueblo. Luego crecí y me di cuenta de lo especial que resultaba compartir una noche con las personas que tanto extraño, pensar que una vez al año de alguna forma regresaban, sin intención de ser vistos, ni escuchados. Sencillamente pasaban a cenar, a recoger sus pasos.

Pasó el tiempo y dejé el pueblo, pero cargué con mis ritos. Cada año sin importar el lugar donde estuviera, ponía mi ofrenda y como no tenía fotos de ellos, ponía sus nombres en calaveritas de azucar, para que evitar que se perdieran.

Pan de muerto, cempasúchil, ron, cigarros y a veces sonidos de marimba. En el 2005 tuve que agregar platanitos fritos, los favoritos de la abuelita América.

Esta vez habrá otro visitante. Abuelito Arturo ya están listos los tamales. La noche del 2 de noviembre se va a poner buena la fiesta, de mi cuenta corre que la mesa esté puesta.

Autonecrología VI

El mediodía en la calle, atropellando ángeles,
violento, desgarbado;
gentes envenenadas lentamente
por el trabajo, el aire, los motores;
árboles empeñados en recoger su sombra,
ríos domesticados, panteones y jardines
transmitiendo programas musicales.
¿Cuál hormiga soy yo de estas que piso?
¿qué palabras en vuelo me levantan?

"Lo mejor de la escuela es el recreo",
dice Judit, y pienso:
¿cuándo la vida me dará un recreo?
¡Carajo! Estoy cansado. Necesito
morirme siquiera una semana.

Jaime Sabines

miércoles, 29 de octubre de 2008

Contrabando y traición

Ayer por la mañana leí: Tráfico ilegal de tortillas hechas a mano.

Sin embargo, la nota era menos interesante de lo que había imaginado (recuerden mi debilidad por las series y películas acerca de la mafia)

Resulta que en un pueblito de Jalisco, el gobierno municipal determinó que las tortillas elaboradas con la técnica del aplauso, no cumplen con las normas de higiene establecidas y además son competencia desleal de las que son producidas en tortillerías.

Lo curioso es que hasta operativo hubo.
Resultado: Varios kilos de masa de maíz, algunas bolsas con tortillas y 3 comales aun calientes.

Lo primero que pensé, después de reírme un rato, es que seguramente el primo, hermano o sobrino del Presidente Municipal acaba de invertir un dinerito en montar una tortillería y consideraba algo incomodo que los habitantes del pueblo, arraigados a la tradición y al sabor prefirieran las tortillas del mercado que las de su nuevo y flamante establecimiento (no lo sé de cierto… pero me parece)

Ojalá las mujeres del Frente por el Derecho a Hacer Tortillas a Mano, superen la vida clandestina que han comenzado. Aunque pensandolo bien… ¿Cuánto estarían dispuestos a pagar por un kilo de tortilla matamaridos como se les conoce en el sur del país?

Eso me recuerda que, la prohibición provoca el aumento en el deseo de consumo. ¿Aparecerá una “Al Capone” del nixtamal?

jueves, 23 de octubre de 2008

Cabezas parlantes

Una acalorada discusión vía mail sobre los “riesgos” de correr. Han provocado esta sentida entrada dedicada al deporte que más satisfacciones me ha dado: El atletismo de fondo.

Para los lectores de este blog es sabido que la que escribe ha dedicado el último año de su vida a un entrenamiento que tiene como objetivo completar una maratón. Y lo que hace unas horas desató mi ira fue artículo de lo más torpe y bobo acerca de lo peligroso que resulta correr (por supuesto que los autores de esta teoría son unos gringos “white trash” y seguramente obesos) solo porque a alguién se lo ocurrio “googlear” la frase: Lo negativo de correr.

Cómo no quiero polemizar un argumento tan pobre, me enfocaré a dejar claras tres valiosas aportaciones de esta histórica disciplina deportiva, que además de barata (no necesitas ni los tenis, los kenianos y jamaiquinos corren con lo que pueden, aun así ganan) práctica (se puede hacer casi en cualquier lugar) y entretenida (con el iPod y un chip, puedes checar tus avances en velocidad y resistencia con el plus de que al mismo tiempo escuchas música)

Por ahí alguien me dijo que correr era aburrido y sin sentido (respetable) Lo que me lleva a considerar que correr hace que estés demasiado tiempo contigo mismo y si no te caes bien debe ser una pesadilla. Los que corren son felices no solo por las endorfinas, sino por que te vuelves consciente de que eres poseedor de uno de los mecanismos más complejos y funcionales que existen. No hablo del culto al cuerpo, sencillamente apelo a la consideración que debemos tenerle al organismo. Si uno se deteriora física o mentalmente la armonía se pierde.

He corrido en varias pistas y zonas de la ciudad. Aun no me ha tocado ningún caso de muerte súbita o incapacidad de por vida por hacer deporte (se que hay casos donde la genética o la impudencia juegan un papel fatal) claro que no hay que hacerlo a loco y combinado con dietas que dependan del ciclo lunar. Mucho menos sin un entrenador o plan de preparación.

Tengo 42,195 razones para seguir corriendo y la neta son tan mias, que no me da la gana explicarlas. No he tenido la intención “convertir” a nadie al atletismo. Las campañas negativas y sin argumentos siempre me han molestado.

Las cabezas parlantes gritaron este coro:

Psycho Killer
Qu'est-ce que c'est?
fa fa fa fa fa fa fa fa far better
Run run run run run away

miércoles, 22 de octubre de 2008

1, 2, 3...CATORCE

Hay momentos en la historia de la humanidad en los que no se avanza ni se retrocede. Desgraciadamente este es uno de esos periodos. Acuerdos simulados para un aparente rescate del petroleo, spots donde los rostros “más conocidos” de la telebasura apelan a la fuerza de la familia mexicana para salir de este ¿bachesito? económico. Es muy triste que la mayoría de la gente se la pase tranquilizando su conciencia en lugar de hacer algo.

Pero todo se preguntan: ¿Yo qué putas puedo hacer?
Igual si hago algo no cambia nada. A toda acción corresponde una reacción (El Gran Colisionador de Hadrones, el mayor acelerador de partículas del mundo está en marcha)

Pero creo que es peor no hacer nada y de todos modos no pasa nada.

La tierra se sacude cada vez que puede, las instituciones del Estado se desmoronan, el valor de nuestro dinero va a la baja. Parece un cuento de Raymond Carver, un pasaje del realismo sucio, personajes comunes frente a un entorno que los agobia y amenaza. Lo único que hay que hacer es no tener miedo.

Comparto un poema de Carver, sobre ese estado de inquitud por el que todos hemos pasado.

MIEDO

Miedo de ver una patrulla policial detenerse frente a la casa.
Miedo de quedarme dormido durante la noche.
Miedo de no poder dormir.
Miedo de que el pasado regrese.
Miedo de que el presente tome vuelo.
Miedo del teléfono que suena en el silencio de la noche muerta.
Miedo a las tormentas eléctricas.
Miedo de la mujer de servicio que tiene una cicatriz en la mejilla.
Miedo a los perros aunque me digan que no muerden.
¡Miedo a la ansiedad!
Miedo a tener que identificar el cuerpo de un amigo muerto.
Miedo de quedarme sin dinero.
Miedo de tener mucho, aunque sea difícil de creer.
Miedo a los perfiles psicológicos.
Miedo a llegar tarde y de llegar antes que cualquiera.
Miedo a ver la escritura de mis hijos en la cubierta de un sobre.
Miedo a verlos morir antes que yo, y me sienta culpable.
Miedo a tener que vivir con mi madre durante su vejez, y la mía.
Miedo a la confusión.
Miedo a que este día termine con una nota triste.
Miedo a despertarme y ver que te has ido.
Miedo a no amar y miedo a no amar demasiado.
Miedo a que lo que ame sea letal para aquellos que amo.
Miedo a la muerte.
Miedo a vivir demasiado tiempo.
Miedo a la muerte. Ya dije eso.

Mientra leía uno de los cuentos de Catedral y en contraste con la infinita tristeza del relato. Hello, Hello de U2 retumbó en mi iPod.

lunes, 13 de octubre de 2008

Taxi

Pocas veces tomo taxi, me desplazo por esta caótica ciudad en mi bicicleta (aventadita, la muchacha) a pie y muy de vez en cuando recurro al coche.

Aquella madrugada tenía que llegar a un llamado que no era cerca ni lejos, pero representaba una distancia considerable para recorrerla en ese horario. Decidí llamar un taxi de sitio, todo indicaba que sería un viaje en el que podría disfrutar de una placentera pestañita de 15 o 20 minutos. Sin embargo, a los pocos kilometros el taxista se dirigió a mí con solemnidad:

Señorita, usted cree que ahora que tumben el estadio de los Yankees:
¿Aparezca Jimmy Hoffa?

Por mi mente pasaban demasiados pensamientos inconexos:
Estaría bien un café para no andar atarantada.
Quizá debí traer una chamarra.
Que lata no sacar al perro.
Me chocan los finales de temporada ¿ahora que veo?

Pero ¿Jimmy Hoffa? ¿Estadio de los Yankees?

Le contesté que estaba en la panza de Tony Soprano.
El taxista puso cara de nada.

Traté de contextualizar aquella respuesta desvelada contándole que en la sexta temporada de una de mis series favoritas. El jefe de la mafia Tony Soprano tiene que ser operado de emergencia y uno de los médicos a cargo de la cirugía bromea con que ha encontrado los restos de Jimmy Hoffa en el estómago del mafioso.

El taxista decidió prender la radio, 5 minutos después, habíamos llegado.

martes, 7 de octubre de 2008

Reflexiones sobre el Ki

Ultimamente he tenido algunos deja-vu. He soñado con personas que no he visto en muchos años y además he visitado por primera vez muchos lugares en los que tengo la sensación de haber estado antes. No sé si los planetas se alinearon o mi karma me esta pidiendo solucionar cosas pendientes.

Lo cierto es que esta serie de eventos afortunados y desafortunados (pues no todo ha sido lindo, el sábado por andar de antojada fui a comer mariscos y al moder una quesadilla ¡madres! un vidrio en medio de guisado) me han llevado a sacar conclusiones sobre estado actual de mi energía o ki.

Las variaciones energéticas son atribuibles a:

Estamos en lo que yo llamo mi triada favorita:
octubre, noviembre y diciembre
(es cuando mis mejores ideas han sido llevadas a cabo
y he conocido a las personas más importantes en mi vida)

El movimiento de rotación y traslación de la tierra
(jamás me ha afectado, pero imagino que en algún momento
esto influye en cosas como el vidrio en la quesadilla)

Hormonal
(es la excusa más vieja de las mujeres y la más válida)

El clima
(siempre es una gran opción para evitar temas incomodos)

Actitud
(Ha llegado el momento de tomarme menos en serio…
Ups, creo que he dicho eso muchas veces. Que chafa)

Los asesores atribuyen estas regresiones a mi depresión pre-cumpleaños, a un mes y 10 días de esta fecha les aseguro que después de los 30 ya nadie se pone triste y menos yo.

Tendré que lidiar con los ki malignos que intentan acabar con la fiesta cuando apenas esta por comenzar.
Karma police
I've given all I can,
it’s not enough,
I've given all I can
but we're still on the payroll
PD. No me olvidé de Don Beli (sigo aquí por la libertad de expresión y la peligrosa democratización de los medios) Asi, que honra y gloria al chiapaneco, que sin miedo al tirano retó.

viernes, 3 de octubre de 2008

Trivias

Tengo que confesarlo, este día decidí hacer una pausa en mis labores (más bien, por fin no tengo llamado y digamos que me lo he tomado) para dedicarme a cazar boletos de los conciertos a los que quiero ir. El objetivo es que sean gratis.

He visitado varías páginas y resuelto al menos unas 10 trivias. Entre las que destacan la de James (en esta tuve una respuesta incorrecta de acuerdo al correo de confirmación, asi que ni me hago ilusiones) 2 de Manu Chao, 1 para Oasis y 2 para el Motorock.

Recuerdo que cuando era estudiante, esta era la forma común de obtener boletos para un concierto (había más tiempo o podía dedicarme sin culpa al ocio creador) después trabajé en una estación de radio y la gratuidad en los eventos musicales, multidisciplinarios y deportivos alcanzó su punto más alto.

Hoy, sigo disfrutando ganar cosas con trivias publicadas en los periódicos o preguntas lanzadas en algunas estaciones de radio. Pero antes de ocupar la línea o mandar el mail con las respuestas, imagino que debe haber alguna miniAme pandrosa, a la mitad de la carrera y con 20 pesos en la bolsa, esperando que su llamada sea la que entre y tener resuelto el fin de semana. Entonces cuelgo el teléfono o cambio a la página de venta de boletos para investigar cuanto cuestan y si esta quincena estamos de suerte.
It's something unpredictable,
but in the end it's right.
I hope you had the time of your life.

martes, 30 de septiembre de 2008

Diarios de Carretera Vol. 3

El miércoles pasado, viajé de México a Tulancingo por la ahora tristemente celebre autopista. Mientras recorríamos esta carretera y escuchaba el cover de Café Tacuba “Ojala que llueva café en el campo” no pude dejar de pensar en la elefanta que la noche anterior había muerto en alguno en esos carriles.

El día estaba lluvioso pero a lo lejos se podían observar las dos pirámides y un verde panorama que alcanza esos niveles de saturación solo en esta época del año. Traté de pensar en lo últimos momentos de aquel pobre animal, deambulando por la carretera, sin saber a donde ir o huyendo de alguna amenaza (en una de esas ahora esta mejor) También pensé en el pobre chofer del autobus (única pérdida humana) su última imagen del mundo fue surrealista. Un elefante a la mitad de una autopista, una gigantesca masa paquiderma bloqueando el camino (seguramente había lidiado antes con atropellamiento de perros, gatos, cabras y hasta ratas… Pero un elefante)

La elefanta salió a comer y no se pudo contener, corrió hacia la libertad. Con más cuarenta años dando espectáculo no quería quedarse en el circo por más tiempo. Cinco toneladas de ilusiones fueron impactadas por un camión de pasajeros.

Ya en Tulancingo la pregunta boba y el chiste ramplón no se hizo esperar

¿Qué tal el camino?
¿No se les atravesó un elefante?

Mi silencio fue suficiente como para obviar respuestas y comenzar a trabajar.


PD. Elefanta, ojala ahora si puedas columpiarte sobre la tela de una araña.

viernes, 26 de septiembre de 2008

El presente

Saben, es curioso como el tiempo cura las heridas, hace que los rencores y traumas se conviertan en aprendizaje (definitivamente esto no me habría pasado por la cabeza hace 15 años) Con esto no estoy diciendo que he madurado (al contrario, soy tan impetuosa que me sorprende escribir esto, ando sensible) sin embargo la serenidad es algo que definitivamente se alcanza con los años (mi subconciente me traiciona porque se acerca mi cumpleños) hoy puedo ver claramente muchas cosas que en su momentos me parecían tragedias y hoy son un recuerdo de lo torpe o inexperta que fuí.

No quiero tomarme tan en serio. La vida tiene que ser menos complicada de lo que parece o por lo menos me haré el firme propósito de disfrutarla en su complejidad y no contra ella. Aquí y ahora es una oportunidad única (aunque suene chacal) si tienen un tiempesito para estar solos seguro descubrirán que las telarañas que hay en cada cabeza son más fáciles de limpiar de lo que se imaginan (saqué mi sacudidor y el resultado es esta entrada)

Si tienen ganas de hacer algo, de ver a alguien o quieren estar solos y consentirse un rato.
Haganlo, creo que hoy es un buen día.


O en las palabras del maestro Shifu de Kung Fu Panda

(seguro alguien lo dijo antes, pero lo recuerdo de la película)

El ayer es historia,
el mañana es un misterio,
pero el hoy es un regalo.
Por eso es llamado el presente.

Y a mi me gustan mucho los regalos.
PD. Es evidente, mi humor cambia en viernes.

La Cura fue efectiva:
I don't care if Monday's blue
Tuesday's grey and Wednesday too
Thursday I don't care about you
It's Friday I'm in love
PD2.Gracias por el Accelerate.

jueves, 25 de septiembre de 2008

Adormilada

La energía se quedó en alguna parte de mi cama. Sabía que al poner un pie fuera de las cobijas el día inevitablemente habría comenzado. Primero lo atribuí al excesivo ritmo de trabajo que he agarrado estas últimas semanas, sin embargo esto ha sido así, durante casí dos años y no había hecho mella. En segundo lugar, un molesto ardor en la garganta dirigío los focos de atención a una repentina baja de defensas y por último me di cuenta que simplemente había amanecido triste, por lo que pasa en el mundo, en mi país, en mi barrio y en mi lugar de trabajo. El mundo esta lleno de gente mala, sin escrupulos, que ven la vida como una carrera inagotable en la que hay que sacar provecho, abusar y tomar ventaja en todo.

No quiero echarme un discurso dramático sobre la bondad y la maldad en el mundo, solamente quiero recuperar mi energía, pensar que no todo está perdido y que los archivillanos (personajes de quinta, sosos, clicheteros y con muy mal gusto para vestir) no podrán con nosotros.

Hace tiempo anduve por lejanas tierras, exactamente en Cluj, Rumania (la antigua Transilvania) ahí descubrí que más allá de cualquier cuento de terror regional para dar lecciones morales, hay que temerle a los “vampiros energeticos” aquellos que en lugar de clavarte los colmillos en el cuello y engullir tu sangre, se delitan al provocar bajones de autoestima, tiran golpes anímicos y crean ambientes nocivos.

Me acabo de tomar un café, he decidido que no es tarde para recuperar mi energía, que daré pelea con sonrisas, que seré cortés con los que intentan hacer daño y no desperdiciaré más mi tiempo pensando en lo que debería ser, eso solamente deprime más.

martes, 23 de septiembre de 2008

Ya te contaré...

Hace unos días fui a una fiesta de despedida. Estos festejos son contradictorios, por un lado estás contento porque el sueño de estudiar una maestría en el extrajero se le hizo realidad a alguien que quieres y por otro una extraña tristeza nubla tu vista, pues estás feliz por ella pero la extrañarás.

La noche del viernes pasado estuvo llena de emociones, vino, rock band y buenos deseos. He tenido mucho trabajo y no había podido sentarme a escribir, pero este breve texto esta dedicado a alguién que quiero mucho, con quien hay pláticas pendientes, borracheras en puerta y muchos proyectos juntas que realizar.

La verdad es muy difícil encontrar amigos en este mundo lleno de intereses y superficialidad. Cuando me topo con gente valiosa, procuro no perderle la pista. Suku, escribe, comparte y sobre todo recuerda que no importa el lugar donde te encuentes al menos yo estaré muy feliz de escuchar o leer todo lo que tengas que contar.

PD. En esa fiesta también descubrí que soy pésima cantando, un desastre para la batería y aunque me metí en el papel de guitarrista no tengo ni una pisca de ritmo. Aun así seguiré intentándo, la música es algo de lo que me he vuelto adicta gracias al iPod.

miércoles, 17 de septiembre de 2008

Sueño paradójico


No pude aguantarme, tenía que compartirlo.

Ya tengo mis boletos para R.E.M.

Debo que confesar que solo tengo cinco discos.

De los cuales tres me gustan completitos:
Eponymous
Green
Automatic for the people


Y mis dos canciones favoritas son:
It's the end of the world as we know it (And I feel fine)
Everybody hurts

Dato inútil:
REM designa una fase del sueño llamada Rapid Eye Movement, que es exáctamente la parte en la que suceden los ensueños más intensos, los ojos se mueven rápidamente y la actividad de las neuronas se asemeja a cuando se está despierto
(por lo cual también es llamado sueño paradójico)

Juan quedó de prestarme el Accelerate
(después de la inversión en los boletos,
más vale pedir prestado el nuevo disco).
Ya quiero que sea noviembre.

jueves, 11 de septiembre de 2008

Do you like scary movies?

Cuando era niña estaba rodeada de leyendas cómo la Carreta de San Pascualito, la Tichanila (conocida por estos rumbos como la llorona) el Sombrerón y cualquier tipo de apariciones y espantos. A los 7 vi en la tele El libro de piedra (película del mexicano Carlos Taboada) que aun me sigue causando escalofrios y provocó varías noches de insomnio.

Durante mi adolescencia, mi tía Lupita me invito al Cine Chiapas (que ya no existe) y yo, chicuela ingenua acepté creyendo que vería Karate Kid o alguna ñoñada de la época. Pero que equivocada estaba. Aquella tarde ví la película más aterradora, al menos de esa etapa de mi vida: Pesadilla en la calle del infierno (Nightmare On Elm Street) Freddy Krueger se convirtió en el protagonista de mis malos dormires (que drama, pero en su momento lo sufrí)

En general, aunque me vea ruda, las películas de terror, horror, acción sobrenatural o cómo las quieran llamar, me alteran. No me gustan los sobresaltos en pantalla y eso de luchar contra algo que tiene superfuerza, poderes extraños o vuela, que además hay que matar con balas de plata, una estaca en el corazón o de plano decapitar.

Anoche vi una de esas peliculitas en las que sabes lo que va a pasar, lo obvio sería que no me causara ningún sobresalto. Sin embargo, me quitó el sueño, con todo y lo chacala que estaba (era bastante mala y los actores pésimos) la cinta en cuestión se llama 30 días en la oscuridad, la protagoniza el soso de Josh Hartnett, a quien recordamos como el boxeador que se queda con la chica en Black Dahlia, otra que está mi top ten de las peliculas prescindibles, es muy aburrida con perdón de Brian de Palma.

Vampiros, fantasmas, espectros, muñecos malditos, asesinos en serie, animales mutantes y todo aquello que provoque sangre por doquier, solo puedo aguantarlo si lo leo (o como mencioné algunas entradas antes, solo si lo dirige Alex de la Iglesia). El miedo es una sensación física desagradable, en mi caso, aumenta el pulso, no me deja conciliar el sueño y a veces hasta me quita el hambre (en serio)

Librándome del nerviosismo que me provocan los filmes de este género, tengo que cerrar esta entrada con un apunte objetivo sobre el oficio que se necesita para hacer este tipo de películas. Si de espantarme se trata, Wes Craven es un director hábil, que trabaja con buenos dialogos y tiene muy buen ojo para la puesta en cámara (Scream me asusta, pero me gusta)

martes, 9 de septiembre de 2008

Me hubiera gustado ser...

Bióloga marina
Pero en las costas de Oaxaca descubrí que mi estómago era muy débil para esa profesión.
Chef repostero
Hasta ahora no he conseguido que ninguno de mis dulces platillos quede como en la foto del recetario (a veces saben bien, a pesar de como lucen)
Ingeniera forestal
Me encantan las botas con las que te clavas al tronco para subir hasta la copa de un árbol, pero el calzado no era un argumento consistente para dedicarme a eso.
Astronauta
Nunca fui buena para las matemáticas y soy casi dependiente del dramamine (los mareos limitaron mi carrera espacial)
Baterista o vocalista de un grupo punk
Jamás logré delinear mis ojos con un lápiz, no tengo voz (aunque hay varias pruebas vivientes de que no es necesaria una buena voz para alcanzar la fama) y respecto a la batería aun tengo la inquietud de tomar clases (siempre y cuando sean gratis)
Bailarina de ballet clásico
Imposible, las razones son obvias (lo peor fue que lo intente hace como 15 años).
Atleta olímpico
Eso me pasa cada 4 años.
Karateca o Maestra de kung fu
La cosa era echar hartas patadas y giros inesperados, desafiando la gravedad y el espacio.
Mafalda
Aun sigo creyendo que cuando sea grande, puedo ser un dibujo animado, irónico y sarcástico.
Una ardilla
Pues se la pasan bomba comiendo nueces, bellotas y frutos del bosque. Es una extraña empatía aspiracional la que me provocan estos animalitos.

A ustedes que les hubira gustado ser…

lunes, 8 de septiembre de 2008

Sin darme cuenta

Creí que sería muy dificil mantener la disciplina de escribir por lo menos dos veces a la semana acerca de cualquier tema.

Imaginé que nadie leería y mucho menos comentaría.

Me daba miedo ser criticada sin argumentos y exponer no solo mis puntos de vista sino tambien mis sentimientos en muchas de las entradas.

He tocado temas sobre los que jamás habría escrito si no tuviera un espacio como este.

Me he vuelto asidua lectora de interesantes y librepensadores blogs alrededor del mundo.

Ya son 100 veces las que he superado la pantalla en blanco y lanzado al infinito lo que pienso.

miércoles, 3 de septiembre de 2008

Andanzas académicas

Resulta que hace unos días me invitaron a un debate en la Universidad donde trabaja un querido amigo. La experiencia de primera impresión me parecía aterradora, pues recuerdo mi etapa estudiantil y acordarme de alumnos como yo, me hacía volver sobre mis pasos. Después de asimilar que había aceptado, revisé mis textos, hice notas y revisité personajes como McLuhan. Su famosa frase “el medio es el masaje”me relajó de tal manera que podríamos decir que disfrute de preparar mi participación en este panel.

El tema fue el contenido editorial para revistas y medios audiovisuales, compartí la mesa de debate con la coordinadora de diseño de la revista Picnic y el Editor de la Revista Eneo. Las exposiciones individuales fueron muy lúdicas, durante debate evitamos discusiones estériles y al llegar a las preguntas de los alumnos, aunque me puse a temblar pero salimos victoriosos y los dejamos con más dudas de las que originalmente traían (eso me emociona)

Creo que estoy superando esa especie de alergía que me causaba la cuestión académica. Como mi abuela América (matriarca que en paz descanse) fue profesora, mis padres son maestros y gran parte de la familia chiapaneca lo es (no quiero balconearme y aburrirlos con un rollo de diván sobre mi infancia) descarté por completo dedicarme a esta noble profesión.

Como también soy prejuiciosa (escuché la exclamación, mientras leían… Eh) y muchos de mis compañeros de carrera en lugar de buscar desarrollar sus proyectos se quedaron dando clases en su “alma mater”, desconfie de la vocación de algunos maestros que circulan por ahí, con cuestionamientos de este tipo:

¿Cómo va a enseñarle a alguién a hacer un programa de radio si nunca han estado en una estación ni de visita?

¿Hablar sobre la teorias de la imagen sin haber hecho ni siquiera un miserable cortometraje?

O peor aun ¿Con que cara vas a criticar el trabajo de tus alumnos, si seis meses despues de obtener tu título te convertiste en maestro universitario?

La situación es que si alguna vez me decido por la academía tendría que ser cuando mis proyectos personales y profesionales en este arduo y tormentoso (nada glamouroso) camino del Cine, TV, Radio y Publicaciones se hayan llevado a cabo (para lo que falta mucho) No lo descarto, pero para ser la maestra de 3B de comunicaciones aun falta mucho (yo solo sé que no se nada y me preocupa)

PD1. Por cierto en la Human Race me fue de la cola, había miles y miles de corredores a mi alrededor (y no es exageración, siempre había querido decir esto en tono verídico y no irónico) fui el lugar 2172 de mi categoría, 3215 de toda la mujerada y mi lugar general fue el 13008 (Luis me ganó por una nariz, fue el 13007 condenado) A ver ¿Donde está Wallybertha?PD2. Querida Imelda, muchas gracias por traer nuestros encargos. El libro de Malos Tragos de Tony Bourdain me hizo muy feliz, ya lo empecé a leer y ando re’ divertida. Le hubieras cobrado el jamón serrano a Luis. Lo único que me queda por decir es: ¡Qué viva España!

jueves, 28 de agosto de 2008

Sopas y cremas

El martes en la compra de un periódico, me obsequiron una sopa instantanea.

Ayer hice varias entrevistas en una fábrica y me regalaron un paquete con cremitas faciales y corporales.

Hoy, tengo que grabar testimonios en la Biblioteca Nacional… Espero que el presente del día supere todas mis expectativas.

Y cuando desperté… Ni el dinosaurio se quería levantar, apagó el despertador y siguió durmiendo.

PD. El domingo es la Human Race de Nike, va haber harta gente…

martes, 26 de agosto de 2008

Un acto de descubrimiento

No seamos charlatanes y digamos con franqueza
que en este mundo no se entiende nada.
Sólo los charlatanes y los imbéciles creen comprenderlo todo.
Anton Chejov
Tengo la esperanza de escribir historias, de todo tipo, con personajes conocidos y misteriosos. Muchas veces no puedo, me acobardo, vuelvo los ojos a mis estantes con ejemplares y nombres inmortales. Leo lo que he alcanzado a garabatear en el día, abandono, suspiro y al final decido entregarme de nuevo a la lectura. Creo que soy mejor lectora que escritora.

Cuando no puedo escribir, dejo a un lado la novela que me acompaña antes de dormir (es curioso, como las narraciones largas solo me sientan bien por la noches) y me refugio en relatos cortos, esos que puedes leer después la comida, en el metro o en un consultorio.

Ayer, tenía exactamente lo que dura una taza de té verde con cassis para echar una ojeada antes de volver al trabajo. Para levantarme el ánimo, tomé un libro que compré en una librería de viejo, de esos que huelen a papel y tinta añeja, que guardan secretos de sus antiguos lectores.

Me decidí por El beso y otros cuentos de Anton Chejov (a quién considero un maestro del relato corto y del texto dramático) como está en la parte de arriba de mi segundo librero (están acomodados por autor en orden alfabético, que freaky) me costó alcanzarlo, pero cada brinco valió la pena (soy una floja, era más fácil acercar una silla pero todo sea por la aventura)

Las narraciones de Chejov no tienen una estructura definida por un climax y una resolución (prescinde del orden aristotélico y confecciona piezas emotivas, más cercanas a la música) más bien son una disposición temática de estados de ánimo e ideas, simbolos e impresiones del mundo.
Al terminar mi té, fui feliz…Aunque después de leer sobre la extraña colección de Misha Kovrov no se antojaran las galletas que había reservado como postre.
Cuando escribo no tengo la impresión de que mis historias sean tristes. En cualquier caso, cuando trabajo estoy siempre de buen humor. Cuanto más alegre es mi vida, más sombríos son los relatos que escribo. Anton Chejov

jueves, 21 de agosto de 2008

Disparo y luego averiguo…

Hace cien años, un día como hoy nació uno de mis fotógrafos favoritos: Henri Cartier-Bresson (varias de sus fotos han servido para adornar este blog)
Bresson decía que su cámara no atrapaba imágenes sino instantes decisivos (título de uno de sus libros) libres, corrientes y quizás hasta comunes. Visitó la india (muerte de Ghandi), China (El inicio de la República Popular China) cubrió escenarios de la segunda guerra mundial, puso a cuadro muchos recovecos de Francia y también pasó por México.
Las imágenes de de nuestro país son poderosas y desastrosas al mismo tiempo, son intensas y conmovedoras. Captó el lado oscuro de México con gracia y economía de medios. Podría seguir buscando adjetivos, pero la finalidad de esta entrada es celebrar la elocuencia que tuvo en el momento de hacer clic frente a un acto cualquiera.



“Para dotar al mundo de significado, hay que sentirse implicado con lo que se recorta en el visor. Esta actitud exige concentración, sensibilidad, sentido de la geometría. A la sencillez de expresión se llega por una economía de medios y, sobre todo, por el olvido de uno mismo”. Henri Cartier-Bresson

miércoles, 20 de agosto de 2008

Tripolar

Reconozco que soy una persona de carácter dificil pero parejo. Es desconcertantante relacionarte con gente que en cuestión de minutos pasa del saludo con sonrisa a la rabia. Aun no puedo creer mi reacción de sosiego ante tal explosión desequilibrada y neurótica (hace escasas dos horas)

Conociéndome y si esto hubiera pasado unos años atrás quizás habría estallado, utilizando todo tipo de insultos, ofensas y escarnios habidos y por haber en mi vocabulario.

Sé que hay un trastorno de personalidad llamado bipolaridad (lo cual está respaldado con estudios serios y hay pacientes que se la pasan muy mal) pero lo que sucedió, queda en la clasificación de pen... dencieros arranques de impotencia, de nulo control sobre ti mismo. A estos "arranques" he decidido llamarles:Tripolaridad cotidiana.

Pero no todo es malo, podríamos considerarlo un entrenamiento de alto rendimiento para el espíritu.

Pasos a seguir para lidiar con un “tripolar” y convertir el desafío en el camino hacia la iluminación.

Deja de hable, eso lo desesperará y mejorará tu concentración.
Manten la calma mientras notas como los ojos del tripolar se salen de sus orbitas al no obtener la respuesta que esperaba.
Dale la razón (que no es lo mismo que darle el avión) esto lo llevará al límite y lo dejas con una opción: desistir.
Respira profundo, asiente y si puedes hasta sonríe (en algunos casos será considerado una afrenta, en otros solo sacará de onda al frenético tripolar)
Elimina los problemas de tu mente (analiza si lo que te gritonean vale la pena: Recuerda si no hay muertos ni heridos… No es grave)
Si es persistente, aplica la Homero Simpson (bla, bla, bla… o bloqueo efectivo) La meditación conciente pone su enfoque en las emociones negativas con el fin de eliminarlas, si puedes hacer esto estás del otro lado.

Como seres humanos compartimos una especie de karma colectivo, sin embargo, el karma individual no es igual para todos, algunas personas son más afortunadas que otras. Pero esto no es obra de la casualidad, neta que cuesta y bastante. Después de mucho pensarle creo que el motivo principal de todos los pensamientos negativos es la ignorancia (entiendase como tinieblas y oscuridad, aquello que no te deja ver más allá) la cosa es asumir que uno está en el mismo camino, pero en otra dirección.

Puesto que yo soy imperfecto y necesito la tolerancia y la bondad de los demás, también he de tolerar los defectos del mundo hasta que pueda encontrar el secreto que me permita ponerles remedio. Gandhi

martes, 19 de agosto de 2008

Santas madres mexicanas

No sé si fue ayer o el domingo, que publicaron el menú de Michael Phelps, ganador de 8 medallas de oro (personalmente soy fan de Rafael Nadal aunque solo haya ganado una. Ups… me traicionó el subconciente, mejor retomo la idea inicial) esa descomunal comilona provocó una plática con mi hermana (la nutrióloga) me hizo pensar en la manera en la que el público mexicano promedio, procesa una información como esta.

Menú de un campeón (gringo, que entrena más de 6 horas diarias, no trabaja 8 horas, tiene masajista, doctor y patrocinadores de por vida)

Para empezar el día de tres bocadillos de huevo frito con ensalada, mayonesa y cebolla frita, tortilla de cinco huevos, supertazón de cereales, tres tostadas con azúcar y tres pasteles de chocolate. A la hora de la comida se empaca medio kilo de pasta y dos sandwiches grandes de jamón y queso con mayonesa, bebidas energéticas y en la noche se cena otro medio kilo de pasta, pizza y refresco de cola.

¡Once mil calorias!

Gritaba mi hermana en el teléfono, es una irresponsabilidad publicar eso en un país como este.

Lo que pasó por mi cabeza fue la estampa de una madre de familia mexicana, lunes por la mañana (primer día de clases de los chamacos) sirviendo en la mesa del comedor medio kilo de huevos estrellados, con ensalada que sobró del kentuky del domingo, harto chocokrispis con leche entera y tres tamalitos de dulce con atole de cajeta. Y un pambazo para el recreo.

La emocionada madre despierta a su retoño para avisarle que el desayuno que cambiará su vida está servido. Pepito aun con lagañas y el uniforme a medio abrochar se sienta a la mesa y no se levanta hasta dejar todos los platos rechinado de limpios.

Mientras guisa un spaguetti con salsa manchamantel, la madre mexicana se traslada a los escenarios olímpicos y a comerciales de marcas deportivas que protagonizará su primogénito.Pero ¡Oh! decepción, Pepito se ha convertido en un niño obeso, la abnegada madre mexicana olvidó que las clases de educación física semanales no eran suficientes para convertirlo en un atleta de alto rendimiento y que los domingos de fut llanero con su papá no contaban como deporte.

lunes, 18 de agosto de 2008

Cruzar la línea

Más allá de todo lo que significa haber cruzado la meta de esta carrera (son sentimientos abrumadores, soy llorona aunque no parezca) quiero dedicar este espacio a todos los que se levantaron temprano y apoyaron a quién corrió esta prueba. Familiares, amigos y transeuntes que acompañaron a los competidores en la salida, trayecto y arribo a la meta (estoy segura de que también se echaron sus buenos kilómetros a lo largo de la ruta) formaron una de las piezas más bonitas de este recorrido.

Gracias a la señora que se puso a cortar naranjas y a repartirlas a la altura del KM 35, a los niños que le alcanzaban dulces y chocolates a corredores con semblante descompuesto, a las familias enteras que te gritaban “ya llegaste” “falta poco” “un kilómetro más” sin conocerte.

Fue un buen día para correr, el caprichoso clima de esta capital tuvo clemencia de los Fílipides mexicanos.
Y sucedió…

Tenemos nueva marca: 02:10:48

jueves, 14 de agosto de 2008

Ítaca

Lo sé, las entradas en este blog se han espaciado. Sucede que estoy comenzando a sentir los nervios de la carrera por la que me he preparado estos ocho meses (originalmente era la maratón, pero debido a una lesión correré la media maratón)

El domingo 17 de de agosto es el día de romper mi marca: 02:12:41.

Quiero correr en el mejor tiempo posible 21,097.5 mts, de esto depende que en marzo de 2009 pueda correr ahora si, mis primeros 42,195 mts.
¿Porqué corro? Aun no lo sé… Pero lo disfruto.


Cuando emprendas tu viaje hacia Ítaca
debes rogar que el viaje sea largo,
lleno de peripecias, lleno de experiencias.

No has de temer ni a los lestrigones ni a los cíclopes,
ni la cólera del airado Poseidón.

Nunca tales monstruos hallarás en tu ruta
si tu pensamiento es elevado, si una exquisita
emoción penetra en tu alma y en tu cuerpo.

Los lestrigones y los cíclopes
y el feroz Poseidón no podrán encontrarte
si tú no los llevas ya dentro, en tu alma,
si tu alma no los conjura ante ti.

Debes rogar que el viaje sea largo,
que sean muchos los días de verano;
que te vean arribar con gozo, alegremente,
a puertos que tú antes ignorabas.

Que puedas detenerte en los mercados de Fenicia,
y comprar unas bellas mercancías:
madreperlas, coral, ébano, y ámbar,
y perfumes placenteros de mil clases.

Acude a muchas ciudades del Egipto
para aprender, y aprender de quienes saben.
Conserva siempre en tu alma la idea de Ítaca:
llegar allí, he aquí tu destino.

Mas no hagas con prisas tu camino;
mejor será que dure muchos años,
y que llegues, ya viejo, a la pequeña isla,
rico de cuanto habrás ganado en el camino.

No has de esperar que Ítaca te enriquezca:
Ítaca te ha concedido ya un hermoso viaje.
Sin ellas, jamás habrías partido;
más no tiene otra cosa que ofrecerte.

Y si la encuentras pobre, Ítaca no te ha engañado.
Y siendo ya tan viejo, con tanta experiencia,
sin duda sabrás ya qué significan las Ítacas

Konstantínos Kaváfis, poeta griego.

martes, 12 de agosto de 2008

¿Mató al gato?

Curiosity. Jeff Jordan

Reconozco que soy curiosa, no me puedo quedar con dudas. En mi afán de investigación, pregunto, observo, experimento y leo todo lo que puedo. Mi curiosidad tiene que ver con lo que no sé; no con lo que no me concierne. Intento mantener el factor sorpresa del aprendizaje, aquello que me permita conocer un poco más sobre cualquier cosa o misterio (entiendase como lo inédito, lo ignorado o lo que representa un enigma)

Ejemplos de duda

¿Qué pensaban los indios chiapa antes del saltar por el cañón del Sumidero?
¿William Shakespeare escribió todo lo que se le atribuye?
¿Cuál es el ingrediente secreto que logra la fermetación del pulque?
¿Los bebes poseen el conocimiento universal hasta antes de aprender a comunicarse?
¿Hay tesoros piratas en Yucatán?
¿Por qué las cajas negras de los aviones se llaman así si son anarajadas?
¿Cuánto miden las altas horas de la noche?
¿A qué árbol pertenecen los frutos del trabajo?

Ya en serio…
Cada vez que obtengo una respuesta surgen más y más preguntas.

Curiosidad: Impulso humano que oscila entre lo grosero y lo sublime. Lleva a escuchar detrás de las puertas o a descubrir América. José María Eca de Queirós

viernes, 8 de agosto de 2008

Diario de carretera Vol.2


¿Qué culpa tiene la flor de haber nacido en el campo?
La culpa la tengo yo por haberte amado tanto,
Pero las olas del mar, consolando están mi llanto,
Soy presa de este aposento solo por quererte amar,
Oigo las olas del mar que no cesan ni un momento

Fragmento Son Jarocho (interpretado por Son de Madera)

Llevo unos días recorriendo paisajes cafetaleros, llenos de contrastes, niebla y verde. El sur de México tiene mucho que ver conmigo. Recorrer esos caminos de terracería, me recuerdan lo afortunada que soy por haber crecido cerca de aquellos lugares.

Veracruz, es parte de mi educación sentimental, gastronómica y musical. De niña, visitar a los tíos, la comida del mar y bajar al puerto eran de las mejores cosas que podían suceder en unas vacaciones.

Tiempo después (ya había cumplido los veintitantos) regresé y noté que los sones y las décimas me provocaban nostalgia y agridulce felicidad. Lo descubrí durante un fin de semana en el que Luis y yo agarramos carretera. En algún lado, leímos de las fiestas mensuales que se hacían en el Puerto de Veracruz, en un lugar llamado El caSon.

Cuando llegamos al caSon, vecinos y familiares de los músicos nos recibieron como si fueramos parte del barrio. La entrada era gratis y más bien parecía una fiesta de viejos conocidos. Esa noche, todos los que estuvimos ahí, fuimos familia.

Dentro de la casa había toda clase de antojitos veracruzanos (harta picadita, así que hambre no pasamos) De repente apareció un tablado al centro del lugar y una pareja muy animada empezó a zapatear sin música (fue conmovedor); tras ellos apareció Mono Blanco, comenzaron a escucharse las jaranas, el requinto y las singulares quijadas de burro. Aquel fue mi primer fandango.

En un mundo tan sórdido, quiero pensar (o necesito hacerlo) que aun podemos ser capaces de transformar las desgracias cotidianas en esperanza, las carencias en zapateado y compartir sin importar idelogía, religión o condición social.


Oigo las olas del mar que no cesan ni un momento…

lunes, 4 de agosto de 2008

Si falta comida, torcida va la vida

Cuando alguien tiene un antojo, generalmente este resulta díficil o casí imposible de conseguir. Para mi fortuna, este fin de semana me visitó mi hermanita (mejor conocida como la Meka apishcahuada) quién con caja de cartón en mano (dicen que la mayoría de los chiapanecos viajan con su clásica caja de huevo llena de comida a todos lados) hizo realidad los caprichos gastronómicos que más extraño de mi tierra natal:

Taquitos del panteón o taquitos ricos. Estos extraños mini taquitos de carne de res al pastor con doble tortilla son imperdonables en una visita a Tuxtla. Desaparecieron el mismo día que llegaron.

Tamales de Santa Celia. Los tamales de mi Abuelita son la neta del planeta. Pollo con mole, aceitunas, almendras (además de los ingredientes secretos que mi abuela aun no ha revelado) todo envuelto en hoja de plátano.

Suspiros y pozol de Chiapa de Corzo. El supiro es un dulce de yuca en forma de bolita que a simple vista no se ve muy sabrosa, pero cuando la pruebas es inútil luchar contra la gula. El pozol de cacao es una de las bebidas más populares del estado y si te la preparas con mucho hielo en la licuadora es una delicia.

Queso de Ocosingo y de Pijijiapan. Queso de cera y queso crema, para acompañar unos frijolitos, unas enmoladasy hasta solitos.

Pan de las “Tufiadas”.Este pan tiene toda la vida haciendose en la tercera sur poniente de la capital tuxtleca, posee un sabor muy especial, el tamaño es el ideal, no sé como explicarlo; no es grande ni chico es justo para una tacita de café con canela ¡Que rico!


Lo cierto es que esto de ser atleta me ha despertado el apetito (aunque los que me conocen argumentan que siempre he sido una tragona y que ahora nada más tengo un nuevo pretexto) y probar los sabores del terruño, ha sido una recarga de energía. Tanto que creo que es la primera entrada de lunes con apuntes optimistas.

Odio la realidad, pero es el único sitio donde se puede comer un buen filete. Woody Allen

jueves, 31 de julio de 2008

Y dale con el cine


Hoy mi corazón simplemente se llenó de alegría.

Uno de mis cineastas favoritos, el vietnamita Tran Anh Hung está a dos meses de comenzar a filmar el primer libro del que se convertiría en uno de mis autores de cabecera: Haruki Murakami. El rodaje entero será en Tokio y con actores japoneses (habría odiado que la primera versión cinematográfica de la obra de Murakami hubiese sido en inglés y con actores occidentales)

He aquí un texto que escribí en el lejano 2002 sobre Tran Anh Hung (publicado en la revista Cinepremiere) con él, comprenderán mi emoción y felicidad por el próximo rodaje de Tokio Blues.


LA PRIMOGÉNITA
Columna de operas primas

El perfume vietnamita que resultó francés
Por: América Gutiérrez


Realizada con economía de medios, impregnada de languidez formal , El perfume de la papaya verde (Mui Du Du Hanh), irrumpió en la escena cinematográfica hace ya casi diez años, su preciosismo y exquisitez fueron altamente valorados por la crítica y el público. La ópera prima del vietnamita nacionalizado francés Tran Anh Hung, se convirtió en un suceso cinematográfico.

Dotado de una sensibilidad estética admirable, Hung logró transmitir lo más elevado del espíritu de su tierra natal, en esta evocación de sus años de infancia que le valió la Palma de Oro en el festival de Cannes y ganar el César en 1994, además de su nominación como mejor película extranjera en ese mismo año.

Tran Anh Hung, rodó El perfume de la papaya verde íntegramente en un estudio francés donde se recreó hasta la selva que rodea la casa. El realizador ha logrado en cada uno de sus trabajos un estilo propio, reconocible, que, sin embargo, él no percibe de manera consciente. “Sólo quiero comunicar sensaciones. No tengo muy claro que mis tres filmes marquen un estilo. Puede ser, pero creo que el director debe ponerse al servicio de lo que pida la historia, y después, luchar por no meter la pata”. Su inseparable fotógrafa Lawrence Tremolet, ha sido parte vital en la concepción y crecimiento de los proyectos en especial del primero “el perfume de la papaya verde”.

El personaje de Mui llega hasta los espectadores por todos sus sentidos. Tran Ahn Hung , atrapó en su primera experiencia como director el gesto fugaz, la melodía de las miradas, atento siempre al matiz frágil y a la reacción imprevisible. Hung hace cine desde los elementos táctiles y olorosos, privilegia lo sensorial y le da al mundo una primera creación entre pañales de seda.

Tran Anh Hung ya es padre y sigue al lado de la mujer que ha protagonizado sus tres filmes, Tran Nu Yen Khe. El mismo Hung confiesa...“Tener un hijo ha provocado un cambio en mis guiones: te da confianza y yo la he sentido en que he escrito muchos más diálogos que antes. Dices cosas que antes no te atreverías… Mi dirección cambia según la naturaleza del proyecto. No elijo la línea del filme. Acumulo apuntes en un cuaderno y, cuando logro una cierta madurez, ruedo”.

El perfume de la papaya verde es una cinta que puedes integrar a tu videoteca gracias a una colección lanzada por el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes y en préstamo en la Biblioteca del Centro Nacional de las Artes.

lunes, 28 de julio de 2008

El mundo como voluntad y representación

Soy una espectadora básica, que asocia la experiencia estética a la empatía o proyeccción sentimental. Mentiría si dijera que mi interés por la obra artística, nació durante una epifanía. La realidad es que esta inquietud viene de una clase aislada que tomé en la Universidad cuando era una mocosa prejuiciosa de 19 años.

José Luis Barrios fue el maestro que impartió una rara materia llamada Hombre, Filosofía y Comunicación. Lo primero que solté al llegar al tema del arte abstracto fue que era una tomada de pelo (cualquiera podía hacerlo; impostores exhibiendo basura a cambio de fama y fortuna) seguramente ya había escuchado eso de muchos alumnos y su primera reacción fue:

Lee Fenomenología de la percepción de Merleau Ponty, De lo espiritual en el arte de Kandinsky y estas copias (creo que era algo de Kant, la neta no me acuerdo) y luego hablamos…

Con el impetú de una ingenua estudiante universitaria, en busca de la legitimación de sus opiniones sobre el arte, compré los libros y comencé a leer algo que ni entendía muy bien y que ni remotamente me daba la razón respecto a la abstracción en el arte. Sobra decir que llegué con un montón de dudas a la siguiente clase.

Lo que si entendí fue que el pensamiento de Merleau Ponty hace reflexiones sobre la íntima relación entre la racionalidad y la estética (si eres un ser pensante, eres sujeto de la esencia y percepción de la belleza -en el más amplio sentido del término-). Se me quedó grabada la frase “No hay verdad ante las infinitas formas de expresarla”.

¿Un objeto aislado del mundo, de su contexto natural? ¿Eso, es la abstracción?
¿La pintura no celebra otro enigma que el de la visibilidad?
¿Fondo y forma son la esencia y contenido del arte más allá de lo figurativo?
¿El expresionismo abstracto es la más íntima forma de relación con la naturaleza?

Llegué a la clase hecha bolas, pero mi comprensivo maestro aprovechó la ocasión para avisarnos que la siguiente clase sería durante una visita al Museo de Arte Moderno de la Ciudad de México y que aclararía de forma lúdica nuestras cuestiones.

Aquel día, mis dudas quedaron despejadas y sucumbí ante “la impresión pura” frente a un lienzo de Mark Rohtko. Todavía no entendía muchas de las cosas que había leído, pero a partir de ese momento, decidí dar una oportunidad a cualquier manifestación de arte.; al otorgarles el beneficio de la duda.

El arte nos enseña a ver, a asombrarnos. Es un poder de transformación. Mi primera sacudida fue con el maestro Barrios a quien le agradezco donde quiera que esté, remover con ejercicios prácticos y valiosas lecturas, la pesada venda que traía. La segunda fue con LFP que ha recorrido a mi lado todo tipo de museos, compartiendo sus experiencias, escuchando mis disparatadas teorías y confortándome en un momento de llanto frente a algún cuadro. Mi último estremecimiento, las inesperadas obras de artistas contemporáneos en todo el mundo.

Me encantaría volver a tomar una clase con el maestro Barrios, aún sigo pendiente de lo que publica. Lo último que leí fue: “El museo nómada, una mentira disfrazada de arte

Si pudiera decirlo con palabras, no habría ninguna razón para pintarlo. Edward Hopper