miércoles, 22 de octubre de 2008

1, 2, 3...CATORCE

Hay momentos en la historia de la humanidad en los que no se avanza ni se retrocede. Desgraciadamente este es uno de esos periodos. Acuerdos simulados para un aparente rescate del petroleo, spots donde los rostros “más conocidos” de la telebasura apelan a la fuerza de la familia mexicana para salir de este ¿bachesito? económico. Es muy triste que la mayoría de la gente se la pase tranquilizando su conciencia en lugar de hacer algo.

Pero todo se preguntan: ¿Yo qué putas puedo hacer?
Igual si hago algo no cambia nada. A toda acción corresponde una reacción (El Gran Colisionador de Hadrones, el mayor acelerador de partículas del mundo está en marcha)

Pero creo que es peor no hacer nada y de todos modos no pasa nada.

La tierra se sacude cada vez que puede, las instituciones del Estado se desmoronan, el valor de nuestro dinero va a la baja. Parece un cuento de Raymond Carver, un pasaje del realismo sucio, personajes comunes frente a un entorno que los agobia y amenaza. Lo único que hay que hacer es no tener miedo.

Comparto un poema de Carver, sobre ese estado de inquitud por el que todos hemos pasado.

MIEDO

Miedo de ver una patrulla policial detenerse frente a la casa.
Miedo de quedarme dormido durante la noche.
Miedo de no poder dormir.
Miedo de que el pasado regrese.
Miedo de que el presente tome vuelo.
Miedo del teléfono que suena en el silencio de la noche muerta.
Miedo a las tormentas eléctricas.
Miedo de la mujer de servicio que tiene una cicatriz en la mejilla.
Miedo a los perros aunque me digan que no muerden.
¡Miedo a la ansiedad!
Miedo a tener que identificar el cuerpo de un amigo muerto.
Miedo de quedarme sin dinero.
Miedo de tener mucho, aunque sea difícil de creer.
Miedo a los perfiles psicológicos.
Miedo a llegar tarde y de llegar antes que cualquiera.
Miedo a ver la escritura de mis hijos en la cubierta de un sobre.
Miedo a verlos morir antes que yo, y me sienta culpable.
Miedo a tener que vivir con mi madre durante su vejez, y la mía.
Miedo a la confusión.
Miedo a que este día termine con una nota triste.
Miedo a despertarme y ver que te has ido.
Miedo a no amar y miedo a no amar demasiado.
Miedo a que lo que ame sea letal para aquellos que amo.
Miedo a la muerte.
Miedo a vivir demasiado tiempo.
Miedo a la muerte. Ya dije eso.

Mientra leía uno de los cuentos de Catedral y en contraste con la infinita tristeza del relato. Hello, Hello de U2 retumbó en mi iPod.

10 comentarios:

Josemaría Camacho dijo...

Si lo miras más de cerca, el miedo siempre es el miedo a sentir a miedo.

Gracias por tu comentario en mi blog. Estaré al pendiente (aunque odio a U2).

¡Un gusto!

Camila dijo...

Recientemente escuchado en un evento multitudinario, de boca de una jovencita de baja estatura y alterado estado de conciencia: "A mi lo que me da miedo, son los enanos"

América Gutiérrez dijo...

Josemaria, es reconfortante encontrar espacios como el tuyo en la red. Gracias por ejercicio de tolerancia respecto a U2, aunque he de decirte que el aleatorio del iPod me juega malas pasadas.Aunque me da gusto saber que igual habrías escrito si la rola en cuestión hubiera sido de Iggy Pop, The Libertines o Celso Piña.

Camila, los enanos nunca serán tan siniestros como los payasos. Por cierto, me dieron ganas de contestarle al anónimo que dejó el comentario en la entrada más reciente de tu blog. He tenido que lidiar con algunos, lo curioso es que los comentarios sin firma siempre aparecen cuando toco un tema político, en tu caso seguro es un Yonki que se sintió aludido.

LFP dijo...

Habría que comprender que también los enanos comenzaron desde pequeños.

Yreal dijo...

Chingao, algo pasa, aunque sea el tiempo. Me encanta el nombre de tu blog, es chidísimo. Y bueno, hay que hacer ruido, así el miedo se hace mas pequeño

saludos

y

Camila dijo...

Seguro fue algún tarado que no entendió la ironía, no necesariamente un junkie por que me declaré a favor de los drogadeptos, no adictos, adeptos, que es más casual. En fin, gracias por el link y por lo de inteligente. Haré lo propio con el tuyo, que leo desde hace tiempo

América Gutiérrez dijo...

LFP, tomaré en cuenta tu reflexión...Es más creo que volveré a ver la película.

Yreal, el nombre tiene que ver con mi abuela materna que es ultrafan de las películas de Pedro Infante en especial de los Tres Huastecos donde la Tucita (María Eugenia Llamas)dice esta celebre y atinada frase que describe muy bien el rasgo más importante de mi personalidad: Mi adicción a las travesuras.

Camila, lo corroboro es un Yonki (de acuerdo a la Frikipedia son una raza de subhumanos pocoshuevos y harto escandalosos)Pero bueno, le hemos dado mucha importancia a ese asunto, así que pasemos a lo siguiente: Gracias por leer y seguiré al pendiente del tuyo, pues debo confesar que me sonrio sola como loca frente a la pantalla cada vez que te leo.

zocadiz dijo...

sin miedo a la vida. sin miedo a la muerte. ¿quien puede vivir asi?
;)

chiapanaco dijo...

..Y YO COMPARTO CONTIGO UN POEMA DE SABINES, SORRY, PERO ME VINO A LA MENTE INMEDIATAMENTE EN CUANTO VI TU FRASE DE--YO QUE PUTAS PUEDO HACER?--
CHIDO TU ESPACIO X CIERTO...
¿Qué putas puedo hacer con mi rodilla,
con mi pierna tan larga y tan flaca,
con mis brazos, con mi lengua,
con mis flacos ojos?
¿Que puedo hacer en este remolino
de imbéciles de buena voluntad?
¿Que puedo con inteligentes podridos
y con dulces niñas que no quieren hombre sino poesía?
¿Que puedo entre los poetas uniformados
por la academia o por el comunismo?
¿Que, entre vendedores o políticos
o pastores de almas?
¿Que putas puedo hacer, Tarumba,
si no soy santo, ni héroe, ni bandido,
ni adorador del arte,
ni boticario,
ni rebelde?
¿Que puedo hacer si puedo hacerlo todo
y no tengo ganas sino de mirar y mirar?

América Gutiérrez dijo...

Mi estimado chiapanaco (paisano supongo)Gracias por cachar la frase y dejar en esta entrada ese maravilloso poema de tata Sabines. Es evidente mi código postal y mis influencias. Nos leemos y gracias por escribir.