lunes, 28 de enero de 2008

Último lunes de enero



Sol matinal 1952. Edward Hopper

Hace una semana por fin pude ver a Pau, platicamos y bebimos. El sábado, después de mucho, pudimos ir al cine con Juan y Jovanna. Esos pedacitos de vida, hacen que se te olvide que cada semana trae un lunes, que la segunda quincena de enero es larguísima y que te dejaron sin un quinto, pues había que dar la “coopera” pa’ los tamales del 2 de febrero.

Es reparador pensar en los momentos con los amigos, recordar la naturalidad con la que uno habla de sus locuras, o poner sobre la mesa el más exótico de tus desvaríos. Reír hasta chillar o viceversa. Trabar conversación sobre cosas insignificantes y sinsentido, se convierte en algo que vale la pena, cuando en otro momento... confieso que lo hubiese considerado una pérdida de tiempo.

Muchas veces me tomo demasiado en serio, soy inflexible, intolerante y hasta necia. Pero a través de los ojos de mis amigos descubro mejores versiones de mi misma.

Me divierto mucho con ustedes.

PD. Amigos son aquellos extraños seres que nos preguntan cómo estamos y se esperan a oír la contestación. No sé quién lo dijo, pero prometo darle crédito pronto.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

;)
L.

Juan Evers dijo...

Es un honor tener amigos como ustedes

akire dijo...

Es del periodista Ed Cunningham. Busco en internet; leo distintas páginas todos los días. Hoy encontré ésta. Felicidades, y gracias.