sábado, 19 de febrero de 2011

Rabbit heart



Había estado pensando matar mi querido blog. Pero me persuadieron y aquí estoy.

Feliz año nuevo chino (creo que es más apropiado, dadas las circunstancias de este primer post) El conejo es uno de mis animales favoritos, de hecho mi primera mascota fuen un tierno conejo llamado “papo” de cabello café y ojos pispiretos, de no haber muerto en las garras uno de los gatos de la casa vecina, habría podido tomar una foto o dar testimonio más claro de su grado doméstico.

Por aquellos años, mi madre no toleraba la idea de que mi hermana y yo tuviéramos un perro como mascota. Así que decidió decirle al tío Ataín (juro que así se llama) que se trajera del rancho un par de conejos para enseñarnos que un animalito es mucha responsabilidad, por otro lado para mi madre era cómodo imaginar que cuando a las hijas se les pasara “el gusto por el animal” lo natural sería cocinarlo y hacerlos parte de la familia a su estilo.

Fue un sábado de abril, de hace muchos años (yo tenía 7, más bien no me atrevo a contar) El tío bajó de su pick up con un conejo blanco en la mano derecha, e inmediatamente lo dejo caer en las manos de mi hermanita; en la derecha llevaba un rechonchito conejo café que me extendió con mucho cariño. Estábamos muy contentas, pasamos toda la tarde en el patio de la casa atiborrando de zanahoria a nuestras respectivas mascotas.

A mi querida hermana el gusto le duró poco “bolita de nieve” desapareció esa misma tarde de manera misteriosa, nadie sabe si huyó por sentirse asfixiado de tanto cariño infantil o si fue el aviso de que los gatos de al lado acechaban. Mi hermana lloró durante dos horas seguidas, pero después de un chocomilk olvidó el asunto.

Después del triste incidente y de la corta estancia del conejo blanco, mi atención se concentro en cuidar de “papo” que después de un mes había dejado de ser un conejito para convertirse en un señor conejo que superaba en tamaño a cualquier perro chihuahua y su obediencia era sobresaliente. Mi conejo y yo fuimos felices durante poco más de 6 meses hasta el día del fatídico accidente.

Era domingo, mi familia y yo regresamos después de las 6 de la tarde a la casa. Al llegar lavé la zanahoria que "papo" había dejado a medio roer en la mañana. Cuando abrí la puerta del traspatio lo encontré frente a la puerta, respirando agitado y con la patita derecha llena de sangre. Lo levante del suelo entre gritos y llanto, lo llevamos al veterinario. Después de una hora salió y nos dijo que su patita estaba deshecha y que los gatos lo habían lastimado mucho, así que lo durmió para que no sufriera más.

“papo” está enterrado debajo del limonero de mi traspatio, estuve insufrible muchos meses, los tíos y las tías no entendían porque sufría tanto por lo que ellos llamaban un triste conejo.

PD. He declarado el 2011 como año del “papo”


domingo, 5 de diciembre de 2010

De 3 a 99 años

En mi afán Peter Panesco, decidí correr la primera carrera Nintendo (con la ilusión de ganar un Red Wii si llegaba en primer lugar, pero no sucedió)

Sin embargo, hoy más que la desilusión de un lugar 54 entre 577 mujeres de todas las edades. Me di cuenta de que es difícil seguir siendo niño. Algunos chamaquitos corrían tras una botarga, otros jugaban con un globo y algunos estiraban como corredores elite.

La rabieta de haber corrido los 5K en 27 minutos por no administrar bien mi energía, me hizo caer en cuenta de los actos compasivos que solo realizas en la infancia, como esperar a tu papá antes de cruzar la meta (aunque implique un peor lugar o dejar ir un premio) me impresionó la madurez de algunos pequeños siendo comprensivos con la adultez, el descuido y en varios casos el mal humor.

Pensé en un texto que escribió Rousseau, en el califica de imperdonable la insensatez que representa sustituir las particulares formas de ver, pensar y sentir que tiene la niñez.

Digamos que no tengo un flamante videojuego rojo que me hace ver infantil (especialmente cuando juego Raving Rabbids) Pero creo que tuve una epifanía, una especie de revelación, pues reconocí que me gustaría ser tan divertida, centraday decidida como muchos de los chiquitos con los que me topé hoy (y miren que soy poco paciente) para quienes lo más importante de la carrera fue divertirse.

PD. Todo lo anterior no anula que me haya quedado con las ganas del Wii y de las “so cute” copas que le dieron a los ganadores de cada categoría. El otro año pediré prestado algún infante para correr 1K y estoy segura de que ganaremos algo. Es la primera vez que me inscribo en una categoría tan libre, de 3 a 99 años.

viernes, 26 de noviembre de 2010

Despierta América


Hoy me quedé dormida, no escuché el despertador.

Anoche trabajé hasta tarde en un “bomberazo”, mi trabajo de estos últimos seis meses han sido puros proyectos de última hora. Aun no me acostumbro al cambio de horario, cuando me asomo por las persianas acsi siempre me encuentro con un engañoso cielo gris viscoso, que generalmente, apoya mi moción de quedarme en cama.
Hoy minutos después de mi morfeistico descuido, salté de la cama, llame al trabajo, comí el cereal aun crujiente (una pesadilla, solo me lo como cuando ha reposado por menos 10 minutos, los expertos opinan que mi práctica es asquerosa) me bañe, me vestí y salí a las entrañas del mostro (no monstruo, la ciudad de México es un mostro que baila y canta a pesar de su desgracia)

Nunca he tenido problemas de sueño, mi bronca siempre ha sido levantarme por las mañanas, lo único que puedo hacer temprano es correr y como llevo casi una semana sin entrenar gracias al maldito resfriado crónico que agarre desde mi cumpleaños 33 ¡¡¡por los clavos de Cristo!!! (Humberto esta expresión no significaría nada si no la hubieras gritado a mitad del canal), no existe motivación para abandonar las sábanas.

Extrañaba escribir y leer. Hoy llegue tarde al trabajo, pero ya no tengo pendientes; sin embargo hay un nuevo director general y la neta no me preocupa. La tos va cediendo gracias al Jarabe de Ajolotes y tengo boletos para los Flaming Lips.

Hoy escuché en el tráfico de medio día (que cinismo el mio) I want the world to stop de Belle & Sebastian... Give me the morning, give me understanding...

sábado, 28 de agosto de 2010

Estudiar


Creo firmemente que el mejor estado del ser humano después de estar enamorado es aprender.

Esta semana me convertí en estudiante (gracias a una convocatoria de la Thomson Reuters Foundation) y procuraré que suceda lo más a menudo posible.

El intercambio de ideas mantiene la sorpresa continua. Gente nueva, temas que parecían dominados y el inquietante reencuentro con mi curiosidad (cada vez que se echa a andar produce situaciones desquiciantes para los que me rodean).

El descubrimiento, las herramientas y lo mejor de todo la posibilidad de seguir creando, ahora desde una perspectiva diferente.

Gracias Manu y Guille. Un abrazo a ese bizarro grupo que formamos estos días, ojalá nos encontremos más adelante.

Ya lo dijo Savater en algún texto: Es mejor saber después de haber pensado y discutido, que aceptar los saberes que nadie discute para no tener que pensar.

Estoy contenta, por eso regresé a mi blog y quiero seguir por aquí.

sábado, 3 de julio de 2010

Solo es fútbol


Hoy por la tarde, después de que el equipo alemán tuvo a bien ganar cuatro goles sobre cero a la selección argentina, se me ocurrió postear en mi caralibro lo siguiente:

“Llora Maradona llora. Que baño le dio Alemania a Argentina.”

A lo que una querida y suceptible amiga argentina contestó: "Y claro como no puedes celebrar tu propia victoria... Ahora todos los mexicanos son alemanes. Qué pena"

Como le tengo cariño y la intención de esta publicación solo fue parafrasear las declaraciones de Maradona luego del partido contra México, decidí no seguir con la polémica.

El fútbol me gusta, digamos, moderadamente (personalmente prefiero los clubes y le voy al Barcelona) veía con ojos críticos que la selección mexicana alcanzara el quinto partido y me convencí de que los arbitros deberían utilizar la tecnología para tomar decisiones.

Le pedí a mi amiga que no se enojara, pero creo que para algunos definitivamente esto no es solo fútbol.

No me deprimí cuando perdió México al contrario, pasé la página y me topé con una notita acerca de una victoria discreta, individual y al mismo tiempo nacional. Esto sucedió el mismo día que Argentina le dio el baño a México:

27 de junio 2010
San Salvador, El Salvador
Notimex
Judoka mexicano gana oro en mundial.


http://www.eluniversal.com.mx/notas/690786.html


martes, 1 de junio de 2010

Carwash experience

Mi trabajo está en el centro de la ciudad, así que tuve que abandonar la bicicleta, ahora paso alrededor de dos horas en la troca (Una de ida y una de vuelta)

La lluvia, el polvo y las burbujas de jabón de los vendedores callejeros habían dejado mi medio de transporte bastante mugroso. El fin de semana intenté llevarlo al lavado de coches de siempre. Precio módico, atención personalizada y lo mejor, no tener que esperar por él sino disponer del tiempo para hacer las diligencias pendientes. Mis planes se vieron frustrados pues una larga fila de conductores daba la vuelta a la cuadra.

Decidí mantener la troca en su jugo unos días más, hasta que una noche, ya de regreso a casa me topé con un llamativo y luminoso anuncio que me recordó una de las cosas características de California: Un Car wash automatizado.

Debo confesar que jamás había entrado a uno. Dudé, no me había acercado lo suficiente como para descubrir que era más barato que el lavado de carros habitual. Me liberé de la desconfianza cuando leí: Su auto limpio en 15 minutos.

Crucé la caseta, me dieron un ticket, recibí la indicación de quitar la antena y cerrar los espejos. Entre a un mundo de esponjas gigantes y chorros de jabón. El sonido es muy característico, hueco, líquido, no sé creo que tuve un momento de iluminación mientras el coche avanzaba en neutral por un riel. Ya en la salida unos ventiladores medio secan el coche y provocan el nerviosismo en todos los conductores (lo sé porque vi la cara de varios) pues se acercan al parabrisas con la leyenda de NO FRENE. ¿Qué pasará si frenas?

Igual apelé a mi civilidad y seguridad, hice lo que me indicaba el letrerito y llegue al final donde 2 trabajadores terminaron de secar la unidad con franelas y aspiraron y sacudieron el interior. Mientras esto sucedía observaba la cara de los conductores en fila, algunos sin expresión porque seguramente no era su primera vez en aquel lugar, otros angustiados seguramente con la tentación de pisar el freno y algunos, quizá como yo esperando a que -las cosas sucedan conforme a la gravedad, salvo que intervenga lo sobrenatural-.

miércoles, 14 de abril de 2010

26 miles to the sea Vol. ll


Milla 14
Comenzaba la cadenciosa canción de Si*Sé, “The rain (where do i begin)” Aportación de mi querido amigo Richard que hace algunos años me regaló este disco. A la mitad de la milla todavía sobre Sunset Blvd sonó “Praise you” de Fat Boy Slim que me hizo acelerar el paso.

Milla 15
Como ya es costumbre, tengo suerte con los tropezones, esta vez no pasó a mayores pues un considerado corredor logró tomarme de brazo antes de resbalar con una cáscara de naranja. Le di las gracias y noté que corría con un turbante en la cabeza (no supe de que nacionalidad era exactamente) imaginé el calor adicional que representaba correr con algo así cubriéndote la cabeza. Al retomar el paso sonaba “She´s a rainbow” (mejor conocida cómo la canción de los conejos, por ser la música de un anuncio publicitario donde brotan conejos de todas partes) de los Rolling Stones que me hizo olvidar el mal paso.

Milla 16
A esta altura ya llevaba más de 25K, así como cuando pago con otras monedas fuera del país, recuerdo el sabio consejo de mi cuñada: No conviertas o te asustarás de lo que has gastado. Continué mi recorrido con una de mis canciones favoritas para correr, raro porque realmente no tiene un ritmo intenso sino es delicada, quizá si no fuera una canción sería una lágrima o un gesto de despedida. Se trata de “Your ex-loved is dead”de los maravillosos Stars.

Milla 17
Ya estaba en el Whilshire Blvd, cuando otra canción en señal de amistad sonó en mi ipod. “Between planets” de The Jesus and Mary Chain (Chapuuuuuuu, gran aportación), terminé esta milla con “Many shades of black” de mis consentidos Raconteurs (L, gracias por comprarla de última hora en iTunes).

Milla 18
Cuando vi que me acercaba a Santa Mónica Blvd, me dió mucha emoción, pues según mis cálculos ya estaba sobre el K30, me sentía muy bien, con fuerza, energía y sobre todo ganas de seguir corriendo. Aquí escuchaba “Ceremony” de New Order (si, Gabriel, dije que no me gustaban, pero esta rola si) Ya para el último tramo sonó “Today” de los Smashing Pumpkins.

Milla 19
Ahora si, estaba corriendo una distancia que jamás había corrido, mi carrera más larga durante el entrenamiento había sido 32K. Escuchaba “Answer to yourself” de Soft Pack (que raro nombre para una banda, eso lo pensé mientras corría) Otra vez tuve hambre y sed, asi que tomé de manos de los voluntarios dos mitades de naranja y powerade. Mientras saboreaba mis cítricos (me encanta esta palabra) escuchaba a la maravillosa Doris Day cantando “Perhaps, perhaps, perhaps”.

Milla 20
Sobre Ohio Av. La rasposita voz del cantante de GOMEZ interpretaba “See the world”, marcó un ritmo cómo de carrera que niveló mi esfuerzo, pues aunque me sentía bien, mi objetivo era guardar toda la energía posible para correr los últimos 500 mts y cruzar la meta de mi primer maratón corriendo. La última parte de la milla sonó “Surfin’ USA” de la banda más californiana del mundo The beach boys.

Milla 21
Sobre Eisenhower Av, comenzó otra de mis canciones favoritas, con la que he atormentado a muchos de mis amigos en las noches de Rock Band organizadas en domicilio conocido. Se trata de Maps de los Yeah,Yeah,Yeahs. En los últimos metros de esta milla comenzó una canción muy linda del Unplugged de Julieta Venegas que se llama "Ilusión" en la que hace un dueto con Marisa Montes que canta increíble.

Milla 22
A esta milla la bauticé como el bloque inglés. Ya sobre San Vicente Blvd. Escuchaba “Time for heroes” de Los Libertines y “Like a Rolling Stones” de los Rolling. Pasé por un cronómetro oficial pero no quise ver mi tiempo, pues me conozco y podría apretar el paso si los que marcaba no era lo que esperaba. Ya 35K, creo que fue aquí donde derramé mis primeras lágrimas.

Milla 23
Aquí comenzaron mi canciones motivantes, primero “I don’t wanna grow up” en la versión de los Ramones, inmediatamente después se ligó con “Pop goes the world” de The Gossip. En esta milla hice mi única parada, ví que un ejercito de voluntarios armados con sprays en cada mano aplicaban en las piernas temblorosas de los corredores un líquido que cambiaba expresiones. Así que me paré frente a uno de ellos y le pedí por favor que me lo aplicara (que podía perder 30 segundos, en una de esa era bronceador y acababa con un color de envidia) pero no, era una maravilla líquida que actuaba inmediatamente y enfriaba las piernas. Fue una sensación de alivio, recuperación y los mejores segundos invertidos en una parada. Aqui ya sonaba “A-Punk” de Vampire Weekend.

Milla 24
Ya venía chillando otra vez, pues ya había dejado atrás casi 40K y estaba feliz. “Ojalá que llueva café en el campo” con Café Tacuba sonaba mientras controlaba la emoción y revisaba de nuevo mis sensaciones físicas. Tomé powerade otra vez y la última parte la corrí acompañada de “Here comes your man” de los Pixies. Tres personajes notaron mi estado de animo y me rodearon, tres Elvis Presley corrían a mi lado y me gritaban: Go baby go!

Milla 25
Estaba nerviosa cuando llegué a la milla 25, ya solo faltaba una. Los Flaming Lips me acompañaron con “She don’t use jelly”, después sonó “Build me up buttercup” en la versión de Save Ferris, estuve tentada a comenzar a correr, pero recordé algo que dijo Germán Silva (atleta mexicano dos veces ganador de la Maratón de NY) Hay que apretar el paso hasta ver la meta. A la mitad de la milla ya estaba en Ocean Av. La brisa del mar alcanzó mi rostro y comenzó “Fridays i’m in love” de The Cure.

Milla 26
Ya veía la meta y comencé a correr con todas mis fuerzas, lloraba, escuchaba entre sollozos de alegría que cantaba Feist, en ese momento no identifique la canción (Vi la lista después y era Mushaboom) Vi el crono oficial sobre la meta y marcaba 04:34:21, me faltaba unos 200 metros, hice mi sprint y me repetía a mi misma que llegaría justo sobre las 4 horas con 35, no más y así fue... Levanté los brazos y reía llorando, cuando detuve el iPod sonaba “Three Little Birds” de Bob Marley and The Wailers.
No había nada de que preocuparse ya había cruzado la meta.
Gracias a todos, aunque no mencioné todas las canciones y a las personas que me las dieron, saben que estuvieron ahí... Lo curioso es que aunque acabé cansada, después de recibir la medalla, una cobija térmica diseñada por la Nasa y kilos de carbohidratos para recuperarme, ya estaba pensando en cual sería el siguiente.

PD. La loca de azul soy yo, cruzando la meta...