jueves, 11 de marzo de 2010

Murió la Tía Julia

El primer libro que leí de Vargas Llosa fue “La tía Julia y el escribidor”, acababa cumplir 16 y apenas empezaba el segundo año de prepa. Era un caluroso mes de septiembre cuando mi maestro de literatura lo apuntó en el pizarrón como nuestra primera lectura del curso. Lo consideré en aquel momento cómo el libro más extenso que leería en la vida (un poco más de 450 páginas)

Esta novela tuvo mucho que ver con mi decisión de hacer radio (en estos días he pensado seriamente en volver a ese noble medio) pues me encontré con un maravilloso y desquiciado personaje: Pedro Camacho, escritor, locutor, creativo y excéntrico.

A qué viene todo esto, pues resulta que hoy en la mañana, al leer el periódico me encontré con la noticia de que la Tía julia había muerto.

Julia Urquidi, la hermosa tía política boliviana, divorciada y 12 años mayor que Marito. Rubia mujer en la que se inspiró la famosa novela autobiográfica (El género novelesco no ha nacido para contar verdades, éstas, al pasar a la ficción, se vuelven siempre mentiras, MVL) y que escribió su propia versión del asunto llamado: “Lo que varguitas no dijo” (que por cierto no leí) murió ayer por la noche.

“La tía julia y el escribidor”, fue publicada el año de mi nacimiento. 16 años después estaba en mis manos y la leía durante calurosas tardes chiapanecas, ya sea debajo de un almendro, en la sala de computo (único lugar de la escuela con aire acondicionado) o en la hamaca de mi casa.

Cuando terminé de leerla tenía varias preguntas:
¿Los hijos y la literatura son incompatibles?
¿Los genios siempre terminan locos?
¿Es posible revivir a un personaje en la secuela de una historia o cambiarles profesión durante la trama? (recuerden que estas preguntas fueron formuladas hace bastantitos años, hoy estas interrogantes son un tanto... Digamos, inocentes)

Descanse en paz la tía Julia.

lunes, 8 de marzo de 2010

La ruta

Esta es la ruta de mi primer Maratón. No quiero abrumarlos, pero me gana la emoción.

Mejores 5K: 24:19 min.

Mejores 10K: 50:41 min.

Mejores 21K: 02:03:00 hrs.

Únicos 32K: 02:58:17 hrs.

Primeros 42K 195 mts: El 21 de marzo lo sabremos

viernes, 5 de marzo de 2010

Fidelity

Me gusta¡¡¡

Dos años después

En 15 días correré mi primer maratón, la meta es frente al mar, exactamente al final de la ruta 66.

Entre el trabajo y los entrenamientos regresar a mi querido blog ha sido difícil. Desde hace un mes entreno a tope, cuido mi alimentación y ahora estoy en una fase que para muchos sería superflua: Elegir la lista con las más de 70 canciones que me acompañaran en mis primeros 42 kilómetros con 195 metros. (26.2 millas, pues como será en L.A., habrá que medirlo así)

Últimamente en los entrenamientos largos (hay pocas cosas que te motiven para seguir corriendo después de 3 horas) he variado la música que suelo escuchar y descubrí que me gusta correr con Regina Spektor, los Rolling Stones y mi nuevo descubrimiento (gracias Juanito) Florence & The Machine.

El 21 de marzo, como Perséfone traeré conmigo la primavera. El día y la noche durarán lo mismo, así que el sol estará quizá a la misma altura que yo, en el punto más bajo del horizonte.

Por cierto, regresando a la música y a mi lista de 4 horas, ¿Tienen alguna sugerencia?

jueves, 4 de febrero de 2010

Yeah

Tenía que dejar pasar una semana antes de escribir acerca del concierto de los Yeahs.

Por los pasillos del Palacio se paseaban adolescentes, jovencitas y otras no tan jóvenes disfrazadas de Karen O (tenias razón Evers, por eso fui normalita, pero la neta ganas no me faltaron de lucir como una estrella del avant punk). Desfilaban en mallones, vestidos estrafalarios, calentadores con minifaldas llenas de cadenas y brillos. Cabelleras negras oliendo a quemado imitando el lacio imposible de la vocalista. De hecho mientras hacia la fila para comprar papas y chelas, hice mi propio concurso y le di el primer lugar un travesti de unos 15 años que de ser más alto, habría podido firmar autógrafos.
Brian Chase, Nick Zinner y Karen O, aparecieron después de que un par de músicos ensangrentados (más tarde supe que este dueto se hace llamar Le Butcherettes) hicieron ruido el tiempo justo para que se llenara el lugar. Sabía que el Palacio de los deportes no era el mejor recinto acústico para lo que sería mi primera vez con los Yeahs (idealmente sería Coachella, pero por falta de fondos no pudo ser)y contra todo pronóstico fue un gran concierto.

Ya frente al escenario sabía que al menos la primera hora sería del It's Blitz! y que quizá no tocarían ninguna del Show your bones y que del Fever to tell seguro escucharía Maps.

Apareció Karen O y no podía esperan menos de ella, atuendo ecléctico rayando en la esquizofrenia, Brian Chase con su look de teto eterno azotando las baquetas con raro virtuosismo. Nick Zinner que literalmente acabó con las guitarras (el presumido cambiaba de modelo casi cada canción)

Una intensa de lluvia ojos cayó mientras el neón de una máscara en el escenario brillaba. Micrófonos rotos y la euforia de no sé cuantas mil personas cantando Y Control, es la síntesis de ese miércoles 27 de enero.

Repartidas en las dos horas de concierto aparecieron canciones que me hicieron la noche: Heads will roll, Gold Lion, una versión acústica de Maps (quizá me hubiera gustado escuchar la original, pues la batería no tuvo el lugar que merecía). Y para que los fans de corazón recuperáramos la fe en ellos, cerraron con la ruidosísima Date with the night.

LFP, gracias por invitarme, me divertí mucho. Evers, gracias por prevenir una fashion emergency.

miércoles, 20 de enero de 2010

Feliz año nuevo

Sé que es un poco tarde para la felicitación, aun así creo que es pertinente hacerlo.
Estos días he leído más de lo que escrito, voy a la mitad de un libro que no sé como describir (es bastante lejano, al menos en estilo a mis obsesiones habituales como Murakami) quizá es más cercano a lo que leía cuando estaba en la universidad, cuando descubrí a Moravia, quedé prendada de Calvino y me comprometí con Arreola.

Goran Petrovic es el primer serbio al que leo. Desde la primera página logró toda mi atención y provocó una especie de ternura conforme avanzaba. Perdí el miedo a explorar una lectura de la cual no sabía nada, cada parrafo está escrito con inocencia, pero a pesar de la sencillez la complejidad es infinita (eso es una paradoja, pero así de extraño ha sido el devenir de esta lectura) me hizo sentir cómoda, como si me hubiera puesto unas pantuflas y o me hubiera preparado un chocolatito caliente.

Hace mucho que una frase no retumbaba tanto en mi cabeza: Verba volant, scripta manent. Las palabras vuelan, lo escrito permanece.

La mano de la buena fortuna me tiene picada; llevo poco más de la mitad y cada que cierro el libro para regresar me queda la inquietud de continuar el viaje.

Feliz año nuevo, me da gusto recuperar la confianza a través de de las palabras.

lunes, 21 de diciembre de 2009

Anoche soné contigo

Pasan cosan extrañas...

Lunes 10 am, en la oficina:

C: Amé que crees? Anoché soñe contigo.
A: Espero que haya sido algo bueno.
C: Pues...No, la neta soné que te encabronabas, gritabas, patalebas y... te comias un pajarito vivo.
A: ¿Qué pájaro era?
C: No sé, más bien creo que era un pollo, pero era chiquito, talvez un periquito.

Interviene una tercera persona en el diálogo lo llamaremos "M" de metiche.

M: Orale Amé, cómo te ven...Tienes un reinado del terror.
A: Hemos estado presionados, hay exceso de trabajo.
M: Pero de todos modos, qué imagen.
C: Pero fue un sueño, igual nunca te he visto tan enojada.

Lunes 12 am, también la oficina:

F: Amé, soñé que te rapabas
A: Creo que la cena de ayer estuvo pesada, no?
F: En serio, ibas y le donabas tu cabello al Teletón.
A: Prefiero comerme un pájaro.
F: Que insensible, por qué lo dices.
A: No por nada, es solo que me acabo de imaginar pelona, enojada y comiéndome un pájaro vivo.